domingo, 27 de marzo de 2011

"Transexualidad, fin de la rígida visión entre los géneros", por Hombre por la Diversidad (HxD)

El Grupo Hombres por la Diversidad (HxD) volvió a encontrarse para profundizar en temas de interés para su capacitación, esta vez bajo el título “Transexualidad, fin de la rígida visión entre los géneros”. El Dr. Alberto Roque, coordinador del grupo y miembro de la Comisión Nacional de Atención Integral a Personas Transexuales fue el encargado de brindar una conferencia y provocar el debate alrededor de esta temática.

Roque inició su presentación destacando el binarismo de género (hombre o mujer) que nos impone la sociedad y la asignación de estos roles, a partir de los genitales con los que nacemos y la construcción de los géneros que de ahí se produce. No pocas situaciones dolorosas provoca esta imposición que genera estigma y discriminación al encasillarnos en estereotipos que debemos seguir al pie de la letra.

Se analizó el papel que tuvo la religión en la regularización de este binarismo de género y en el conflicto que trajo a muchas personas, pues no existe una sola manera de expresar nuestra sexualidad. De hecho, se profundizó en aquellas comunidades aborígenes que en el mundo han sido menos rígidas a la hora de interpretar esta realidad y han venerado a las personas transgénero, algunas de las cuales han perdurado hasta la actualidad, como las “muxhes” del estado mexicano de Juchitán y las sacerdotisas de “doble alma” en Norteamérica.

La pregunta de “¿se nace o se hace transexual?” fue un punto importante de reflexión en la exposición, tomando en cuenta la construcción que se realiza de la feminidad y la masculinidad en nuestras sociedades, a partir de lo cual muchas personas transexuales conceden vital importancia a la necesidad de hacer congruente su cuerpo con el género preferido, a través de la cirugía o el tratamiento hormonal. Esto genera situaciones de sufrimiento a nivel personal, familiar y social de mucha trascendencia, que los convierten en un problema de salud que merece una adecuada atención y solución médica y psicológica.

Esta reflexión sirvió de base para rechazar aquellas interpretaciones que pretenden restarle importancia a esta situación, frente a otras cuestiones de salud que supuestamente tienen más trascendencia. Se enfatizó en que las cirugías de reasignación sexual no persiguen fines cosméticos, sino aliviar la angustia y el malestar que provoca la discriminación hacia estas personas. Igualmente, dio pie para analizar detalladamente la inclusión de la transexualidad en los manuales de enfermedades mentales en el mundo y la necesidad de su despatologización que, hasta el momento, sólo ha sido pedido por la Sociedad Cubana Multidisciplinaria para el Estudio de la Sexualidad (SOCUMES) y la Asociación Profesional Mundial de Salud Transgénero (WPATH).

En congruencia con la sugestiva presentación, el debate posterior fue muy rico en cuestionamientos y análisis: desde la forma en que se adaptan las personas operadas a su nueva sexualidad, las posibles situaciones en que no se adaptan y quieren volver atrás, el sufrimiento familiar ante casos de esta naturaleza desde edades muy tempranas –motivados por la transfobia- y la calidad de vida de esas personas tras la cirugía, algo que movió más la discusión, a partir del carácter relativo de la felicidad y la adaptación a los cánones sociales que se nos pretende imponer.

Las preguntas también estimularon a especialistas presentes explicar la propuesta de Decreto Ley para permitir el cambio de identidad de las personas transexuales sin necesidad de recurrir a la cirugía y el trabajo que se realiza en función de la inserción social de estas personas, ante la situación de desventaja social que se genera por el estigma y la discriminación. (18/03/2011)

 

viernes, 25 de marzo de 2011

Cine club Diferente, activismo y cultura del debate

Por Alberto Roque Guerra

Al cine debemos el comienzo de la conmemoración del Día Mundial contra la Homofobia en Cuba. La proyección del filme Los Chicos no Lloran, el 17 de mayo de 2007 en la céntrica sala 23 y 12, con su ulterior debate sobre los significados de la homo –trans- fobia y sobre los crímenes de odio, sentó pautas para incluir esta iniciativa en las celebraciones de la primera Jornada Cubana contra la Homofobia en 2008.  
Desde entonces, el escritor y crítico cinematográfico Frank Padrón, modera mensualmente este espacio en la misma sala 23 y 12.  Su sistematicidad ha enfrentado disímiles desafíos relacionados con la programación cinematográfica, el horario y la disponibilidad de filmes que aborden los temas relacionados con la diversidad sexual. Mantener el balance entre el rigor artístico y la utilidad para el debate ha sido uno de los retos más significativos. 
A lo largo de estos casi 3 años, Frank Padrón ha sabido articular los elementos teóricos sobre sexualidad y los elementos artísticos de cada filme. El espacio ha mantenido una asistencia de público de composición variable, en cuanto a edad, género y orientación sexual.  
Aun cuando usualmente gran parte del auditorio abandone la sala después concluida la proyección del filme, decenas de personas aprovechamos regularmente un espacio donde se vierten e intercambian opiniones sobre el filme en cuestión y en muchas ocasiones se contextualiza su argumento a la realidad cubana. En lo personal he aprendido sobre cine y sexualidad y sobre todo de las ricas experiencias y opiniones de las y los participantes.  
Notamos como en ocasiones los filmes con argumentos más planos o simples devienen en magníficos debates. En otras ocasiones, filmes de alto vuelo artístico han “acallado” algunas voces, pero siempre queda la satisfacción de disfrutar de buen arte y nos deja rumiando sobre la obra que acabamos de disfrutar. 
Lamento la poca asistencia de activistas involucrados en las campañas educativas que se desarrollan en el país por el respeto a la libre orientación sexual e identidad de género, lideradas por el Centro Nacional de Educación Sexual, tan empeñados en lograr una cultura de diálogo y de respeto entre nosotros. Casi siempre se deja esta responsabilidad a un pequeño grupo, en ocasiones informal, conocedor de los resortes y herramientas para el buen debate.  
Lamento también que, en dudoso ejercicio de transparencia, algunos se  atrevan a criticar lo que allí acontece con tan solo asistir a dos o tres funciones y ser eternos ausentes del debate. Sean también bienvenidas esas opiniones, porque lo que cuenta es la permanencia del espacio y la necesidad de mejorarlo, enriquecerlo, hacerlo más atractivo y educativo. 
Felicito a Frank por su eterna disposición a colaborar, por su activismo desinteresado, sin divismos ni pretensiones y por permitirnos aprender sobre la cultura del debate que tanto necesitamos.  
A todas y todos, activistas o no, bienvenidos al cine 23 y 12 el tercer martes de cada mes. (25/03/11)


jueves, 24 de marzo de 2011

El Secretario General de la ONU se pronunció ante el Consejo de Derechos Humanos sobre la penalización de la homosexualidad invitando a su derogación

17 de septiembre, 2010. El Secretario General de la ONU llamó hoy una vez más a todos los países que penalizan a las personas por su orientación sexual o identidad de género a tomar las medidas necesarias para abolir esas leyes y promover el respeto a toda la gente.

En un mensaje para la reunión del Consejo de Derechos Humanos sobre violencia y sanciones legales por motivos de orientación sexual –celebrada en Ginebra-, Ban Ki-moon afirmó que nadie debe ser sujeto de tortura o tratos crueles o degradantes, independientemente de sus preferencias sexuales.

"Nadie debe ser procesado por sus ideas o creencias. Nadie debe ser castigado por ejercer su derecho a la libertad de expresión", apuntó Ban en un discurso pronunciado en su nombre por la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay.

Ban sostuvo que las leyes que penalizan a las personas por su orientación sexual o identidad de género violan el principio de no discriminación. Además, propician violencia, ayudan a legitimar la homofobia y contribuyen a crear un entorno de odio, agregó.

Finalmente, confió en que las discusiones del Consejo de Derechos Humanos impulsen el diálogo intergubernamental sobre el tema y creen conciencia sobre la necesidad de reformar las leyes discriminatorias.

lunes, 21 de marzo de 2011

Buena Intención y Mala Educación

Por: Alberto Roque Guerra

El transformismo vuelve a legitimarse como expresión artística con la puesta en escena de Monseñor Bola en la sala Hubert de Blanck.

Dirigida y escrita por Héctor Quintero, la pieza teatral transcurre entre lo biográfico y excesivamente didáctico y se considera un homenaje a la gigante figura de Bola de Nieve en el centenario de su nacimiento.

Los transformistas Jaime Jiménez (Estrellita) y Abraham Bueno (Imperio), convencen en la interpretación de Marian, transexual femenina (Hombre a Mujer). Ellos comparten la escena con actrices y actores profesionales de probada valía.

Lo excesivamente didáctico, sin embargo, no transcurre favorablemente en el tratamiento del personaje transexual femenino (Hombre a Mujer), interpretado alternativamente por Estrellita e Imperio. Desde su primera aparición el personaje transexual menciona haberse sometido a una "cirugía de cambio de sexo". La alusión a la transexualidad se mantiene durante gran parte del espectáculo para movilizar fácilmente la risa del auditorio. Según el argumento, Marian pierde el amor de Margarito –su amante mexicano- por no tener una "vagina original" y  "haber sido abandonada por una mujer de verdad". Los parlamentos entrecomillados desatan en múltiples ocasiones la carcajada del auditorio y se pone en boca de la Madrina, personaje interpretado por la experimentada Candy Quintana.

La Madrina es una persona anciana, simpática, humilde y al mismo tiempo prejuiciada, racista, homo -trans- fóbica y sexista, por lo que resulta preocupante que todo se corone con los aplausos y la hilaridad del público. La obra, desde el rico humor cubano que emana, no resuelve los mencionados antivalores de este personaje.

Es lamentable que la buena intención de Héctor Quintero de apostar por la calidad artística de las mencionadas transformistas no incluya la dignificación de las personas transexuales. Le haría mucho bien al público aprender no solamente sobre la vida de Bola de Nieve, sino también sobre la legitimidad de otras identidades de género y sobre todo reflexionar sobre la necesidad de respetarlas sin renunciar en lo absoluto a un buen rato de humor, actuación y música. (21/03/2011)