viernes, 21 de diciembre de 2018

Carta abierta al Diputado Raúl Alejandro Palmero Fernández


La Habana, 21 de diciembre de 2018

Raúl Alejandro Palmero Fernández
Diputado de la Asamblea Nacional de Poder Popular
Presidente de la Federación Estudiantil Universitaria

Le escribo tomando en consideración su condición de joven revolucionario, con la doble responsabilidad de representar al estudiantado universitario y al pueblo cubano y como ejercicio de soberanía ciudadana de dirigirme a sus servidores públicos en el proceso de construcción de una República próspera y democrática.
En su intervención durante el debate en comisiones del Parlamento sobre la pertinencia de someter a referendo popular el Código de Familia en el plazo de dos años posteriores a la refrendación de la Constitución, usted ha dicho que “va a ser el pueblo en última instancia quien tome la decisión”.
Su defensa de dicho mecanismo participativo y democrático es digno de alabanza, sobre todo por el predominio del uso de los decretos leyes en la historia legislativa cubana desde 1959.
Le concedo como elector mi sincero apoyo si usted mantiene dicha postura en los numerosos procesos legislativos que ocurrirán a partir de febrero de 2019.
Sin embargo, el contexto en que se produjo su comentario fue en respuesta a la solicitud del diputado Luis Ángel Adán Roble, quien instaba a la realización de una consulta popular y de que se refrendara la Ley Código de Familia a nivel parlamentario.
Su opinión, bajo su responsabilidad legislativa y de ser líder de una organización juvenil de masas, pretende ignorar la alta probabilidad de que el Código de Familia no sea refrendado por el soberano, al incluir el reconocimiento del matrimonio igualitario, el derecho a la adopción y  muchos otros cambios que reconocen, en el marco de la institución familiar, los derechos humanos de las personas con sexualidades no heteronormativas.
Cuando digo “pretende ignorar” lo hago con el debido respeto de que usted no es en lo absoluto ignorante de la lamentable persistencia de un imaginario popular discriminatorio, homofóbico y machista. El estudiantado que usted representa no está exento de tales lastres, infelizmente aprendidos en el seno de sus propias familias y reproducidos en los espacios escolares.
Los tiempos en que las organizaciones estudiantiles participaron en la purga de personas homosexuales han sido felizmente superados. En 1966, el entonces secretario general de la Unión de Jóvenes Comunistas, abogaba públicamente por la expulsión de los homosexuales de la Universidad y manifestaba que dichas personas fueran consideradas por el pueblo como individuos degenerados *.  Lamentablemente, los antivalores morales en relación a este tema persisten y queda mucho por hacer para desarraigar la ideología patriarcal, homofóbica, misógina y racista de nuestro pueblo.
La garantía de los derechos humanos de las personas que por su orientación sexual e identidad de género se sitúan en estratos desventajosos de subordinación hacia una mayoría heterosexual prejuiciada es un acto de justicia en el cual usted tiene una responsabilidad ética y política.
Le pido humildemente ser parte activa de este noble empeño y que logre usted una mirada basada en derechos humanos en el desempeño de sus funciones legislativas y como presidente de la más antigua y revolucionaria organización estudiantil en la historia de la Nación.
Le saludo afectuosamente,

Alberto Roque Guerra

Doctor en Medicina
Activista por los derechos de las personas con sexualidades no heteronormativas
Educador en Derechos Humanos (Equitas, 2008)

* Martín, Miguel. 1966. Tenemos que desarraigar los rezagos de la ideología pequeño-burguesa en el movimiento estudiantil.  Discurso pronunciado por Miguel Martín, secretario general de la Unión de Jóvenes Comunistas en la Asamblea General de la UJC en la Facultad de Humanidades de La Universidad de la Habana. Juventud Rebelde, 24 de enero.

jueves, 20 de diciembre de 2018

Código de Familia: entre el referéndum y la consulta


En todo intercambio de ideas se recogen buenos frutos. La retirada del artículo 68 (A68) y la inclusión del A82 han motivado diferencias de criterios. Dejando fuera las pasiones, los intereses políticos mezquinos y las descalificaciones sietemesinas, existe una preocupación compartida en relación a la realización de consulta popular y referéndum del anteproyecto de Ley Código de Familia.
Las dudas e inquietudes salen a relucir ante la imposibilidad de que el matrimonio igualitario sea incluido en el Código de Familia, teniendo en cuenta el pensamiento discriminatorio, homofóbico y conservador de nuestro pueblo y la pobre cultura jurídica y de derechos humanos después de 60 años de Revolución.
A ello se suma el preocupante avance de las ideologías fundamentalistas promulgadas por las denominaciones evangélicas, a quienes nuestro Estado/Partido les ha lanzado un trozo de carne con la eliminación del A68. Así se busca acallar sus ladridos durante el Referéndum Constitucional. Por eso no veo esta movida como un triunfo de las Iglesias y reitero que la eliminación del artículo no cierra la posibilidad de la aprobación del matrimonio igualitario.
El Código de Familia vigente desde 1976, después de un proceso de consulta popular durante 1975, fue votado por Referéndum, según me han hecho saber las y los expertos que hace más de veinte años han trabajado en su actualización sin éxito alguno. En aquella época fue un Código muy avanzado por sus fundamentos axiológicos y jurídicos en relación al Derecho de Familia. Su promulgación siguió a la Constitución de la República de 1976.
Este proceso se pretende repetir en la actualidad, tal cual establece la Ley. Sin embargo, no tengo información de que sea obligatorio someter al Anteproyecto de Ley Código de Familia a Referéndum.
El anteproyecto Ley Código de Trabajo fue sometido a una amplia consulta popular, pero fue aprobado por la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento), incorporando muchos de los cambios propuestos por la ciudadanía, ¿por qué tendría que ser diferente con el anteproyecto de Ley Código de Familia?
Si el Anteproyecto de Ley Código de Familia se aprueba bajo Referéndum no será posible aprobar el matrimonio igualitario, lo cual sería anticonstitucional por ser una flagrante violación del artículo de igualdad y no discriminación y nuestro Estado/Partido fallaría en el cumplimiento de sus obligaciones como garante de derechos y de protección de grupos en desventaja social.
Por lo tanto, la realización de la consulta popular sería la forma participativa ideal para enriquecer el futuro Anteproyecto Código de Familia, pero manteniendo su aprobación por las y los legisladores, de manera que se garanticen los derechos de los grupos humanos vulnerables y en desventaja social, donde se incluyen las personas que no se ajustan a la norma opresiva heterosexual. [Santos Suárez, 20 de diciembre de 2018]

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Constitución y matrimonio igualitario o sólo el comienzo

Apoyo la nueva propuesta constitucional en relación al matrimonio. En primer lugar se expande la protección legal a las uniones consensuales y abre la posibilidad de reconocer otras formas de unión sin especificar género ni número de integrantes. Desde mi defensa del poliamor y la necesidad de despojar al matrimonio de carácter sacro, clasista y patriarcal, me parece una buena movida. La letra y espíritu de la versión actual no contradice al antiguo artículo 68 sino que lo trasciende positivamente en alcance.
Segundo, la eliminación del artículo 68 no le concede un triunfo a priori a las Iglesias y a los sectores estalino-machistas. Lo explicado en el punto anterior establece un límite al estrecho concepto de familia basado en Ley Moral Natural que defienden las Iglesias, muy a tono con los conceptos burgueses sobre la familia (en singular) que enarbolan algunos neoconservadores de "izquierda". El uso de familias en plural es muestra de que el liderazgo más alto del Estado/Partido reconoce muchas configuraciones de dicho núcleo social.
Tercero, nunca consideré que los esfuerzos debían centrarse en consignar el matrimonio igualitario en la Constitución sino en la formulación de las leyes específicas que lo ampare. La Constitución es una Ley de mínimos que a su vez debe ser lo mas incluyentemente posible de los reclamos individuales. La batalla habrá que darla en el futuro y nunca será fácil desde una posición cultural y política en minoría.
Cuarto, el aplazamiento, o desplazamiento que se propone para que en un periodo de dos años se dicten leyes específicas en relación al matrimonio tiene fines estratégicos y representa, al mismo tiempo, una coyuntura que implica riesgos y oportunidades altísimos. Tanta alaraca de muchas personas con sexualidades no heteronormativas porque leyeron los titulares de los medios sin ni siquiera reparar en el contenido del texto del nuevo artículo es una enseñanza sobre nuestras carencias y al mismo tiempo comienza dibujarse una zona de nuestra sociedad que no se calla y demanda acciones políticas concretas. Reservemos nuestras energías para el momento de la verdad: el referendo del Código de Familia.
En dicha Ley de leyes más específicas habrá mucho que debatir y proponer, sobre todo después de más de 20 años en que el olvido voluntario del anteproyecto de Ley ha permitido agregar nuevas propuestas. Matrimonio igualitario, derecho a la adopción, maternidad, paternidad, derechos patrimoniales,  derechos de las personas trans, maternidad surrogada, patria potestad y guarda y cuidado, voluntad anticipada, infantes como sujetos de derecho, violencia doméstica, economía familiar, pago del trabajo doméstico y muchos otros temas son demandas que deberán ser discutidas. Se requiere, por lo tanto, de mucho estudio, paciencia y articulaciones políticas. Defendamos nuestros derechos pensando en los derechos de los demás ¡Qué se mantenga la energía, pero con contenido y conocimiento sobre los alcances de nuestras acciones! [Vedado, 19 de diciembre de 2018]

lunes, 10 de diciembre de 2018

Derecho humano a la expresión sexual

Antes de que concluya el Día de los Derechos Humanos quiero dedicar esta entrada a la expresión sexual como derecho humano. Por eso me dirijo a aquellas personas que:


  • han tenido la fuerza y la valentía de salir de los armarios, de mostrar su sexualidad y sus expresiones de género sin miedo al que dirán y a contrapelo de los dictados heterosexistas de la cultura y las instituciones,
  • han sufrido discriminación y rechazo por sus familiares, han perdido amigos y han disuelto sus vínculos amorosos por mostrarse tal cual son en relación a su sexualidad,
  • el dolor por estas pérdidas ha sido un punto de partida para retomar el rumbo de sus vidas a plenitud,
  • han dejado de sentir verguenza por transgredir las normas heterosexistas y se han erigido como ejemplo moral ante su familia y la sociedad,n
  • no están entre nosotros físicamente por cometer suicidio, o ser víctimas de la violencia machista por su orientación sexual o identidad de género; y a los que han muerto víctimas del Sida,
  • practican el poliamor o pactan relaciones no monogámicas, contrarias a los rígidos dictados de la heterosexualidad dominante, 
  • se oponen a las clasificaciones sexuales y de género y practican su derecho a nombrarse a sí mismo,
  • no se incluyen en las políticas públicas o son ninguniedos por las iglesias por su sexualidad o su género,
  • que modifican sus cuerpos con entera libertad, de acuerdo a sus vivencias personales en relación a la sexualdiad y el género,q
  • que se atreven a decir ¡basta de violencia, odio y discriminación! y toman conciencia política de su cuerpo y su sexualidad.

Ssntos Suárez, 10 de diciembre de 2018