jueves, 6 de febrero de 2014

¡No a la violencia! ¡Protección a las personas LGBT vulnerables a los crímenes de odio!

Hace unos días supe, durante una visita de un amigo, que habían asesinado el pasado 29 de enero al director de teatro y diseñador escenográfico Tony Díaz. La noticia se diseminó por correos electrónicos. Aunque no lo conocí personalmente, Tony fue una persona que asumía públicamente su homosexualidad.

En mi cuenta de correo electrónico recibí una nota escrita por el destacado académico, amigo y activista Julio César González Pagés, publicada en el blog del Observatorio Crítico de Cuba.

En la nota (que he decidido anexar a este post, tal y como la recibí en mi buzón) leo con alarma que el posible móvil del asesinato fue un crimen de odio por homofobia. También me horrorizó leer que se produjeron más de cuarenta (40) asesinatos a homosexuales en Cuba en iguales circunstancias en el 2013.

Tomo nota del hecho de que las víctimas sean homosexuales. Sin dudas, la orientación sexual es un factor que hace vulnerable a las personas a actos de violencia. También se han asesinado personas trans cubanas, por sus parejas o en extrañas circunstancias que no se han hecho públicas.

Sin embargo, interpreto con cautela la etiqueta de crimen de odio. En un post anterior que publiqué en esta bitácora lo citaba como ≪cualquier tipo de agresión a una persona o grupo específico de personas (agresión física y verbal, homicidio, amenazas) motivado por un estigma identitario (color de la piel, religión, origen étnico o nacional, orientación sexual e identidad de género). ≫

Mi prudencia obedece a la complejidad que subyace en la tipificación de un crimen de odio. A mi entender interactúan los siguientes factores:

  • .Nuestros agentes del orden, y las y los expertos en criminalística no tienen tipificado los crímenes de odio.
  • .Ausencia de leyes penales específicas que consideren como agravante al odio por estigmas identitarios.
  • .Ausencia de una institución con políticas transparentes que monitoree los crímenes de odio por orientación sexual e identidad de género y otras causas, que también pudiera hacerse cargo de la coordinación de las estrategias para su prevención, la investigación científica, la formación de recursos humanos y las acciones de abogacía que fortalecerían el papel del estado cubano como garante del derecho a la vida y a la convivencia pacífica. En fin de cuenta ¿de dónde proviene la estadística mencionada en la nota del Observatorio Crítico?
  • .Deficientes políticas educativas que promuevan la prevención, reconocimiento y enfrentamiento a los crímenes de odio. Como brillante excepción se cuentan aquí las campañas de bien público por la No Violencia Hacia la Mujer, con el  acompañamiento de las agencias de las Naciones Unidas. El propio Julio César ha sido un destacado líder de opinión sobre este tema y lo ha extendido más allá de la violencia hacia las mujeres. Se requiere de  mayor participación ciudadana y del establecimiento de políticas de estado en relación a esta problemática.
  • .Prejuicios homofóbicos, transfóbicos, misóginos y racistas de los agentes del orden, los médicos legistas, los operadores del Derecho y de las y los expertos que de una manera u otra se involucran en la investigación criminalística. Personalmente he escuchado que cuando víctima o victimario son personas con sexualidades no heterosexuales o con identidades trans,  algunos investigadores les llaman ≪caso paloma≫. Quizás por mi incultura etnológica no me queda clara la relación entre la ornitología y la orientación sexual (recuérdese que en nuestro etnos macho-homofóbico también se usan las voces pájaro, pato y ganso para referirse a las personas homosexuales). Algunos criminalistas también verbalizan en público otras lamentables lindezas: ≪los homosexuales cuando se enamoran matan≫.

La discriminación por orientación sexual e identidad de género que impera en nuestra cultura sitúa en la diana de la violencia principalmente a hombres homosexuales en la edad madura, que viven solos y que usan los servicios sexuales de maleantes, pingueros y asesinos. En ocasiones el o los victimarios asesinan no sólo por odio sino también para robar o por muchos otros motivos interrelacionados.

Michel Foucault escribió hace más de cuarenta años que en el siglo XIX los seres humanos que vivimos en eso que llamamos ≪civilización≫ occidental nos convertimos en homo criminalis (después de una transición de homo sapiens a homo economicus  y a homo legalis). La criminología surgió como ciencia destinada a vigilar y a castigar, estigmatizó y ninguneó a las sexualidades no heterosexuales. Es tiempo ya de que cambie sus derroteros y campos de acción hacia una sociedad construida sobre los fundamentos de una cultura de paz. En Cuba no sólo es posible, es también perentorio.

Me sumo a la denuncia realizada por Julio César y rechazo cualquier acto de violencia, sobre todo cuando atenta contra uno de los derechos humanos más sagrados: la vida. ¡No a la violencia! Venga de donde venga, así sea psicológica, física o simbólica e independientemente de la identidad de género, la orientación sexual, la edad o el color de la piel de la(s) víctima(s). [Centro Habana, 6 de febrero de 2014]


A continuación la nota de Julio César González Pagés:

 
Asesinan a Tony Díaz

Publicado en febrero 1, 2014 de luchatuyucataino

Un duro golpe para el teatro cubano y la comunidad LGBT
Por Julio César González Pagés
Historiador, Profesor de la Universidad de La Habana, Escritor


Con mucha tristeza recibí la muerte el pasado 29 de enero del destacado director y diseñador escenográfico Tony Díaz. Al momento de su muerte preparábamos una versión de "Escándalo en la trapa" de José R. Brene, basándonos en mi libro Por andar vestida de hombre sobre la vida de la suiza Enriqueta Favez.
Nació en la ciudad de Cienfuegos el 9 de octubre de 1944. En cuatro décadas de trabajo Tony Díaz acumuló una vasta experiencia como diseñador escenográfico, vestuarista e iluminador. Fundó Mefisto Teatro en el 2005, compañía que dirigía y con la cual estrenó obras como "Huevos", del escritor matancero Ulises Rodríguez Febles; y los musicales "Chicago" y "Cabaret".
El asesinato de Tony Díaz sucedió en circunstancias que aún están por esclarecer por parte de la policía. Todo parece indicar que será un nuevo crimen de odio hacia la comunidad LGTB en Cuba, la cual ha visto un aumento de este tipo de flagelo en los últimos tres años. El homicidio es uno más en una lista de crímenes de odio hacia la comunidad LGTB en Cuba que en el 2013 reportó más de cuarenta asesinatos a homosexuales en iguales circunstancias. Figuras públicas como el bailarín y coreógrafo guantanamero Alfredo Velázquez y el economista Eduardo Pérez de Corcho, fueron parte de una amplia lista de muertes, algunas aún no aclaradas.
Tu voz es fundamental en la condena.
¡Yo digo NO a la violencia contra la comunidad LGTB en Cuba!
¡No a la Homofobia!
Tony Díaz descansa en paz, los sueños de llevar a Enriqueta Favez en otra dimensión al teatro no podrán