lunes, 23 de mayo de 2011

Cuba: Una ley para todas las familias

 

Por Sara Más

 

La Habana, mayo (Especial de SEMlac).- Si finalmente se aprobara en Cuba una ley que legalizara las uniones entre personas del mismo sexo, aún pendiente de discusión en el parlamento, Luis Enrique Mederos estaría entre quienes no dudarían en beneficiarse con esa posibilidad.

 

“No es solo una aspiración para que se reconozcan como válidas las relaciones entre personas homosexuales, es también una necesidad para garantizar su protección patrimonial”, aseguró a SEMlac este diseñador gráfico de 42 años, residente en la capital cubana.

 

Legalizar una relación que ya remonta unos 10 años sería la única posibilidad que tendrían Mederos y su pareja para que uno de los dos pudiera heredar y disponer, en caso necesario, de los bienes materiales que han ido creando juntos en años de trabajo y convivencia.

 

“Sería también una forma de ayudar a la aceptación en las familias y la sociedad”, agrega Mederos, para quien ese reconocimiento legal funcionaría  también, de algún modo, como un amparo social.

 

Aunque no está escrito ni prohibido en ninguna parte, él ha vivido la experiencia, por ejemplo, de que su pareja no fuera bien recibida en el hospital, alguna vez, cuando debió estar internado. “No me lo dijeron directamente, pero me sugirieron que fuera a cuidarme alguien de mi familia, ¿es que acaso mi pareja no es la familia que elegí?, ¿quién mejor para cuidarme que la persona que vive conmigo?”, se pregunta.

 

Con criterios a favor y en contra, el tema del respeto a la diversidad sexual ha irrumpido con fuerza, una vez más, en las calles y conversaciones cotidianas por esta isla del Caribe, mientras se hace más visible la comunidad de gays, lesbianas, trans y bisexuales (LGTB), en medio de la Cuarta Jornada nacional contra la homofobia.

 

Con posturas encontradas y por ratos radicales, emergen argumentos como que las relaciones entre personas del mismo sexo pueden existir, pero no hay por qué estimularlas ni estarlas exhibiendo, si hasta hora “han permanecido existido en la intimidad y no han hecho falta en la calle”, como comentó a SEMlac un joven universitario.

 

Mientras en la isla caribeña este sigue siendo un tema en discusión y que encuentra no pocas resistencias, el 6 de mayo último fue reconocido en Brasil el derecho a la unión civil. Ese país se agregó a Colombia, Ecuador y Uruguay, entre las naciones latinoamericanas donde gays y lesbianas tienen derecho a la unión, así como a las iniciativas previas de Argentina y el Distrito Federal de México, que han reconocido el matrimonio homosexual.

 

Sin noticias concretas aún sobre el curso que llevará la propuesta legislativa en Cuba, especialistas y activistas de la comunidad de lesbianas, gays, trans y bisexuales (LGTB) abogan no solo por divulgar más los pormenores de tales modificaciones, sino porque se entienda el valor humano que encierran.

 

“Los cambios propuestos al Código de Familia en Cuba no benefician solamente a grupos y personas específicas”, precisó durante una disertación, a mediados de abril, la jurista del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), Zulendrys Kindelán. “No se trata entonces de promulgar una ley aparte para la comunidad LGTB, sino de un Código para todas las familias”, sostuvo.

 

Promovido por la Federación de Mujeres Cubanas y la Unión de Juristas de Cuba, el proyecto de modificaciones ha contado con aportes de varias instituciones, incluidos centros de estudios de la Educación Superior, el Ministerio de Educación, el Centro Nacional de Educación Sexual, el Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas, el Centro de Estudios de la Mujer y las Casas de Orientación a la Mujer y la Familia.

 

Más allá de las propuestas alusivas a la diversidad sexual, entre las nuevas modificaciones se atempera el lenguaje a las exigencias de la Convención de los Derechos del Niño, se erradica la alusión a “menores de edad” por las de niñas, niños y adolescentes, que indica mejor las diferencias en etapas de desarrollo.

 

Igualmente se amplía el contenido de la patria potestad y se incluyen nuevos tipos; se elimina la preferencia por la madre para otorgar la guarda y cuidado en los casos de divorcios.

 

Además, se establecen derechos de comunicación familiar de abuelos, abuelas y otros parientes y se introducen nuevos títulos, como la asistencia a madres o padres en circunstancias especiales, la asistencia a personas adultas mayores y discapacitadas.

 

La idea es actualizar un Código de Familia que fue promulgado en 1975 y, en su momento, fue uno de los más avanzados de la región. “Las modificaciones relativas a la diversidad sexual e identidad de género abarcan solo un tercio entre importantes cambios que se proponen”, precisó Kindelán.

 

En ese capítulo se ha incluido el reconocimiento legal a las uniones del mismo sexo y la referencia expresa de que la familia es el primer eslabón responsabilizado con garantizar el apoyo y protección a las personas LGTB, independientemente de su orientación sexual y su identidad de género, pues “es en la familia donde primero encuentran rechazo, en muchos casos, estas personas”, comentó la jurista

 

De aprobarse el código en esos términos, será ilícito o contrario de derecho el actuar de un padre que excluya de los aspectos familiares a su hijo,  “porque no le gusta” o “es diferente”.

 

“No es mi caso, pero todavía hay muchas personas que sufren el rechazo de padres, hermanos y otras personas de la familia”, aseguró Mederos, activista del grupo Hombres por la Diversidad (HxD), quien recordó el caso de un padre arrepentido que acudió a esa agrupación intentado establecer el paradero de un hijo gay, al que había expulsado hacía dos años de su casa.

 

El proyecto legal no plantea el matrimonio homosexual, pues la intención no es agredir los cánones jurídicos establecidos, como la constitución, que fija el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer. En materia de derecho, ninguna otra norma legal debe contradecirle.

 

En este caso se propone considerar legales las uniones de personas del mismo sexo, lo que significaría que, al tener efecto legal, a sus integrantes les corresponden todos los derechos que tocan igualmente a las uniones matrimoniales o legales, incluidos los personales y patrimoniales.

 

“No es cuestión de capricho, sino de derechos”, opina Mederos, partidario además de que las leyes ayudan, pero no bastan. “No creo que el cambio y la aceptación a nivel social sean tan rápidos: además de la ley, se necesita tiempo, educar a las personas, convencerlas; llevará muchos años”, asegura.

 

El código de familia tampoco resuelve el tema del cambio de identidad de las personas transexuales, incluidos sus documentos registrales, aunque sí las favorece al plantear como principio el respecto a su felicidad, con la familia como espacio de protección y soporte.

 

En materia de adopción tampoco es específico, mientras socialmente se mantiene una práctica de asociar el beneficio de los niños con la heteronormatividad.

 

No incluye, por otra parte, alusiones a los servicios de reproducción asistida, que en Cuba se avienen a criterios estrictamente a casos relacionados con patologías clínicas.

 

De cualquier modo, las leyes protectoras son muy necesarias, pero no suficientes. “No se trata de imponer, sino de convencer. Aunque sea un camino largo, queremos llegar por convicciones, educar a la gente; y quienes legislan son parte de la población”, aseguró la directora del Cenesex, Mariela Castro, al comentar el asunto durante la celebración de las IV Jornada Cubana contra la Homofobia.

 

“Este tema no lo va a resolver el Código de Familia, pero sin duda va a trazar, si se aprueba, una pauta muy importante en la sociedad”, opina Mederos.

lunes, 9 de mayo de 2011

¿Por qué una jornada cubana contra la homofobia?

JOSÉ A. DE LA OSA
delaosa@granma.cip.cu

Una jornada contra la homofobia desarrolla en todo el país el Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), para contribuir a la educación de toda la sociedad, con énfasis en la familia, en el respeto del derecho a la libre y responsable orientación sexual e identidad de género, como ejercicio de la equidad y la justicia social.
En 1974 la Asociación Americana de Psiquiatría eliminó de su Manual de Clasificación de Enfermedades Mentales a la homosexualidad y bisexualidad, y otras sociedades científicas en el mundo asumieron también esta concepción, finalmente aprobada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 17 de mayo de 1990. Por tal motivo se ha escogido esta fecha para conmemorar el Día Mundial contra la Homofobia.
En este contexto, el CENESEX, según consigna en su página web, con el apoyo de varias instituciones del Estado, del Gobierno y la sociedad civil, convocaron a la realización de un programa de actividades educativas y culturales dirigidas a sensibilizar a las personas en los aspectos relacionados con los estigmas y todo tipo de discriminación por orientación sexual e identidad de género.
El término homofobia se refiere a la aversión, odio, miedo, prejuicio o discriminación contra las personas homosexuales (lesbianas y gays). Estas ideas y sentimientos se hacen extensivos a las otras expresiones de la sexualidad humana diferentes a la heterosexualidad. En consecuencia se denomina bifobia cuando ocurren contra las personas bisexuales (orientación erótica hacia ambos sexos) y transfobia en el caso de las personas transgéneros (travestis y transexuales).
Las actitudes homofóbicas, bifóbicas y transfóbicas se expresan en un variado y amplio espectro de prácticas, que abarcan desde silenciar cualquier mención o referencia a la persona marcada, obstaculizar su libre desarrollo, ofenderla verbalmente y llega hasta la aplicación de la violencia física extrema.
En algunos países se considera un serio problema por los crímenes de odio que se cometen contra estas personas, y se correlacionan y complementan estrechamente con la xenofobia, el racismo y el fascismo.

Opiniones sobre la diversidad

Como expresó el profesor Wilfredo Mederos en el Panel Diversidad sexual sin discriminación, "la lucha por el respeto a la libre orientación no depende solo de aquellos que deciden asumir una orientación homosexual, depende de todos, de una manera u otra, todos en este mundo estamos implicados en ello, desde nuestra condición humana, la homofobia nos afecta a todos, no por igual, pero nos afecta, nos limita la vida, impide nuestro desarrollo profesional y humano y es responsabilidad de todos eliminarla. Cada cual tiene derecho a decidir su preferencia sexual sin que ello implique riesgo alguno para su felicidad ni para la felicidad de quienes lo rodean".
Otro participante en ese mismo Panel, Camilo García, llamó la atención sobre muchas otras expresiones de la homofobia que también hacen mucho daño y que en muchas ocasiones hacen sentir a la gente sin salida, contra las que tenemos que luchar todas y todos, en todo momento (y me incluyo a mí mismo, dijo, porque yo también nací y crecí en una familia y una sociedad machista, donde interiorizamos la homofobia como algo habitual).
Esas expresiones —dijo— son los casos de burla y choteo, en centros de estudio o trabajo; los chistes discriminatorios, en presentaciones supuestamente humorísticas que buscan la risa fácil; la exclusión de puestos de trabajo o de tareas estudiantiles y laborales, por el aquello de "¡¿cuál va a ser la imagen que van a tener de nuestra empresa?!"; las medidas arbitrarias contra personas por su forma de lucir, sus gestos, sus ropas o sus gustos, por estar situados en lugares supuestamente "sospechosos", por hacer cosas supuestamente "prohibidas" en regulaciones que no existen.
Y agregó: "Todas y todos tenemos que saber comportarnos, en todo momento. Heterosexuales, homosexuales, travestis¼ la educación, la responsabilidad y el respeto tienen que formar parte de nuestras vidas, para todas las personas por igual. Pero todas y todos también tenemos el derecho a expresar nuestra sexualidad, sin imposiciones de patrones hegemónicos que nos indiquen el "cómo" o el "cuánto". También tenemos que aprender a convivir con la forma de expresarse de las personas, siempre que no le falte el respeto a nadie, sin que necesariamente indiquen algo "inmoral" o un "mal comportamiento".
Esta IV Jornada Cubana contra la Homofobia, que concluirá el próximo día 17, hace énfasis en el elemento educativo con el objetivo de que el ejercicio pleno de los derechos sexuales de hombres y mujeres en sus diferentes contextos de actuación, sin exclusión por su orientación sexual o identidad de género, no se reduzca a un solo momento del año, sino que forme parte del ejercicio diario de la justicia social.
El CENESEX, que dirige la doctora Mariela Castro Espín, es una institución docente, investigativa y asistencial, en el área de la sexualidad humana, abierta a la búsqueda científica, al intercambio de experiencias y al diálogo de saberes. Su misión es gestionar la aplicación de la política cubana de educación sexual al coordinar la participación de entidades y organismos que se encargan de la comunicación social, el trabajo comunitario, la educación, la orientación y la terapia sexual para contribuir a que el ser humano viva su sexualidad de forma sana, plena, placentera y responsable, porque como dice el lema central de esta jornada: Diversidad es humanidad.

 

domingo, 8 de mayo de 2011

Televisar la homosexualidad en Cuba

Televisar la homosexualidad en Cuba

Redacción IPS/Cuba

Es muy polémico el trato a la homosexualidad en la TV cubana. Foto: Caridad

HAVANA TIMES, 3 mayo — Aunque la televisión cubana se ha acercado un poco al tema de la homosexualidad, ausencias y tendencias negativas cuando se representan a personas que gustan del mismo sexo prevalecen en este popular medio de comunicación masiva en Cuba, según especialistas.

Convocados por la no gubernamental Sociedad Cubana Multidisciplinaria para el Estudio de la Sexualidad (Socumes), profesionales de la psicología, medicina y comunicación debatieron a finales de abril sobre “La sexualidad que miran nuestros medios” en la Casa del ALBA (Alianza Bolivariana para las Américas), en la capital cubana.

Alberto Roque, médico y activista gay, opinó que en la mayoría de los espacios televisados donde aparecen personas homo se les victimiza. “Los vocablos homosexual-homosexualidad están  prácticamente vedados”, dijo el especialista, según un mensaje distribuido la víspera por el proyecto de Diversidad sexual del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex).

En cuanto al abordaje de este tema en programas sobre la realidad nacional, Roque detalló que se emplean eufemismos y se edulcoran los términos e imágenes para acercarse a la diversidad sexual. Las razones de este hecho radican en que son “lo oculto y lo marginal” dentro de la sexualidad, abundó.

Incluso, especificó, cuando se transmiten programas extranjeros se cortan fragmentos o eliminan capítulos donde aparecen lesbianas, gays, bi y transexuales, o expresiones eróticas desde estas orientaciones sexuales e identidades de género.

Los prejuicios en la televisión al respecto provocan incongruencias como los escasos mensajes de prevención del VIH (virus de inmunodeficiencia adquirida, causante del sida) hacia hombres que tienen sexo con otros hombres, cuando son la población más afectada por la epidemia en la isla caribeña, dijo el también miembro del grupo de Hombres por la Diversidad (HxD).

“Impedir que la educación sexual llegue a los medios y se haga efectiva en todos los niveles de enseñanza es una negación de un derecho sexual como derecho humano”, enfatizó.

Para el psicólogo Manuel Calviño, conductor del programa televisivo Vale la pena, el tema de la homosexualidad simboliza “la manzana de la discordia” a la hora de definir entre reguladores, directivos, realizadores y otros profesionales de la televisión qué se debe y puede llevar a la pantalla chica, que llega a millones de familias cubanas.

En el panel participaron además la periodista y comunicadora Isabel Moya y un grupo de psicólogos integrado por Beatriz Torres Rodríguez, Patricia Arés y Raúl Fuillerat.

 

      Sección Diversidad Sexual
     Centro Nacional de Educación Sexual
            CENESEX    -    Cuba

 

Amores Diversos Piden Legitmidad

Redacción IPS Cuba

Panel con representantes de redes sociales a favor del respeto a la libre orientación sexual e identidad de género. Foto: Jorge Luis Baños/IPS

HAVANA TIMES, 8 mayo — Mientras la bandera multicolor ondeaba entre las lunetas del cine La Rampa, en el corazón de la capital de Cuba, anécdotas personales sobre cómo construir un amor no tradicional se mezclaron con el reclamo de respeto hacia las sexualidades de todo tipo, en el panel “Amores diversos”, una de las actividades de la IV Jornada Cubana contra la Homofobia.

Moderadas por Raúl Regueiro, asistente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Cuba, personas trans, lesbianas, gays, bi y heterosexuales contaron, al mediodía del sábado 7 de mayo, historias de vida y los retos que enfrentan quienes deciden amar más allá de la norma heterosexual o apoyan la libre orientación sexual desde su condición de hetero.

Para Yasmín S. Portales, mujer bisexual, construir el más pleno de los sentimientos de forma emancipadora implica alejarlo de la sumisión. Después se requieren espacios para “decirlo en voz alta”, es decir, con “legitimidad”, algo por lo que el activismo cubano debe seguir luchando, comentó la también feminista y bloguera.

Ema Ferrán, una lesbiana que comparte con su pareja el cuidado de su hijo, explicó cómo para defender su amor hacia otra mujer ante la sociedad, además de la construcción de una familia atípica, debió capacitarse para saber dar la respuesta correcta frente a los tradicionales actos homofóbicos y tener una presencia muy activa en la comunidad donde vive.

Por su parte, Beyonce, integrante del grupo HSH-Trans del gubernamental Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), se refirió a lo importante de preservar y creer en el idilio del amor. Reconoció también que ese gran cariño puede encontrarse en una “familia de amigos”, como aquella de la que recibe tanto apoyo.

Asimismo, Camilo García de Hombres por la Diversidad (HxD) y Wilfredo Mederos profundizaron en aspectos poco abundados dentro de esta temática como el rechazo entre integrantes de la propia comunidad LGBTI (lesbianas, gays, bi, trans e intersexuales) o cuánto afecta este fenómeno social la vida de las personas heterosexuales.

Conocido por sus allegados como Wilfre, este activista, basado en su propia experiencia, aseveró que la discriminación por orientación sexual y de género limita el desarrollo individual y profesional de los heterosexuales, ya que se les cuestiona sus ideas “diferentes” y liberales en ese sentido o relacionarse con personas LGBTI.

Además, las redes sociales del Cenesex enviaron una carta a la sociedad civil brasileña para felicitarla por la aprobación en este país suramericano del matrimonio entre personas del mismo sexo. En la misiva, leída por el activista cubano Alberto Roque, se abogó por concretar en “un breve plazo” iniciativas que reconozcan los derechos sexuales y reproductivos de estos sectores en la isla caribeña.

Las personas asistentes a la actividad acordaron dedicar la IV Jornada Cubana contra la Homofobia a la liberación de los cinco cubanos presos en los Estados Unidos, acusados de espionaje por Washington y calificados por Mariela Castro Espín, directora del Cenesex, como “fieles hijos de Cuba y víctimas también de arbitrariedades.

La programación del sábado 7 culminó con la primera presentación de la gala cultural por la diversidad sexual que reunió a destacadas figuras del arte y del transformismo en Cuba, en el teatro Karl Marx, con 5.000 capacidades. “Esta revolución hace mucho más invencible si todos y todas estamos unidos”, dijo Margot, uno de los transformistas que condujo el espectáculo.

 

 

      Sección Diversidad Sexual
     Centro Nacional de Educación Sexual
            CENESEX    -    Cuba