lunes, 30 de enero de 2012

La necesidad del Diálogo o "Lo que no se menciona no existe"

La necesidad del Diálogo o “Lo que no se menciona no existe”

Por Alberto Roque Guerra

Leía en el portal digital Cubadebate un artículo de Arleen Rodríguez Derivet “El espíritu del Partido frente a la realidad nueva” y llamó de inmediato mi atención lo siguiente:

Como supondrán, a la hora de las comisiones, elegí la Ideológica para seguir el evento. Y ya no me pude separar de sus debates hasta el cierre. Por eso me gustaría citar dos de sus momentos más intensos. El primero, cuando la invitada Mariela Castro sugirió incluir la palabra diálogo de forma expresa, donde aparecía más bien implícita (…)De ser delegada hubiera votado por incluir la polémica palabra, esencia por donde se le mire de la comunicación política que exigen los nuevos tiempos. Solo que, como diría el versador Eusebio, “hay palabras que lo dicen todo y no hay palabras para decirlo todo…pero las palabras no son determinantes, lo son las acciones.”

Magnífico reportaje. En cuanto a la propuesta de Mariela, no veo nada de polémico en la palabra diálogo y sí me preocupa que alguien tan brillante como Eusebio Leal piense de esa manera, cuando nadie como él ha dado uso a las palabras en su justo contexto y con una claridad a toda prueba.

Nadie como Eusebio ha tenido que enfrentar dogmas, silencios y omisiones para edificar la gran obra que, sin dudas, lo ha hecho entrar en la historia de la nación.

El diálogo es necesario, invita a la unidad, al consenso, a la participación, a la sanación; suma, jamás resta, es necesario para evolucionar y seguir impulsando la Revolución.

Coincido con lo dicho por Eusebio referente a la acción y la implementación de las ideas, sin embargo, nuestras compañeras feministas han dicho algo brillante: “lo que no se menciona, no existe”.

Paulo Freire, el gran pedagogo y defensor de los oprimidos,  describió y practicó el principio de lo que denominó dialogicidad. A ella le imprimió un valor trascendental en la educación popular para derribar las relaciones entre los seres humanos basadas en la inequidad.

En nuestro contexto, también tenemos que dialogar con los burócratas, con los dogmáticos, que son los peores contrarrevolucionarios que impiden tener un país mejor. Tendremos que dialogar entre cubanas y cubanos sobre relaciones entre los géneros, racialidad, educación, cultura, inequidades, acceso a la cultura y sobre participación ciudadana. Un vez más, bravo por Mariela.

miércoles, 4 de enero de 2012

Homofobia o incultura, quizás falta de sensibilidad. Saque usted sus propias conclusiones.

Por:  Linnet Bonachea Márquez

Psicóloga

Santiago de Cuba

La Verdad en nuestros corazones, ese si debería ser el cartel que nos ponen en el rostro el de la sinceridad, no el de la sexualidad.                                  

Los momentos que se avecinan están causando expectación en la población santiaguera, imagino y asumo que nacionalmente, hasta mundialmente, no se si es falta de cultura o miedo a los cambios positivos para la gran mayoría de los LGTB, y para otras personas que ven estas orientaciones como normales, porque realmente es normal, y pienso que no debería ser un tema, pues la privacidad, la individualidad de cada cual es íntima, no es un tema de conversación en ningún ámbito.  

En los centros de trabajo, en el barrio, en las escuelas, es increíble ver como se expresan las personas hasta los niños, que deberían ser inocentes y conservar esa inocencia, y explicarles los significados de las palabras con sus verdaderas explicaciones, sin machismos, ni feminismos, todos somos iguales y debemos respetarnos mutuamente. Las personas que se dicen adultas, que se dicen cultos, que se dicen de mucho nivel escolar, se expresan de manera despectiva hacia sus propias supuestas amistades, El es una excelente persona, es médico muy amigo mío el homosexual ¨, siempre con la coletilla, con la denominación común, o sea, que reconocen sus valores pero además es homosexual, considero que eso es una falta enorme de respeto al ser humano, entonces nosotros podríamos expresarnos de la misma manera, ¨ Ella o el es mi amigo o mi amiga psicólogos de mi hijo, son muy buenas personas, son heterosexuales, ella está con muchos hombres, el con muchas mujeres.

Esto no debería pasar, tenemos mucho que educar, comenzando por nuestros hogares, nuestras familias. Yo en particular desde que decidí romper con las cadenas que me ataban, con los tabúes, con la falsa moral y la fingidora de conducta demostrando una cosas que no era, me quedé sin madre, sin familia cercana, sin amigos, solo me quedó una gran familia de todos los momentos, mi pareja, mi hijo y mi padre siempre incondicionales conmigo. en mi trabajo me respetan me consideran pero qué lástima, que derroche de juventud, ella no es mala persona, es buena madre, es una profesional,  pero está con una mujer, como si eso estuviera incluido en mi definición como persona, en mis virtudes, o defectos, en los resultados excelentes de mi trabajo, en mi manera de actuar en los momentos difíciles de la vida, en mis logros espirituales o profesionales, en mi prosperidad. Por qué esa lucha de las personas homosexuales en siempre tratar de destacarse en lo que hacen para que digan si es homosexual por eso es tan bueno, tan capaz, cuando eso no es lo que define la inteligencia.

 

Muchas gracias