6/17/2011

Día Histórico en Naciones Unidas: Consejo de Derechos Humanos Aprueba Resolución sobre Orientación Sexual e Identidad de Género

Cuba vota a favor de la resolución, en consonancia con la voluntad política de nuestro Partido de eliminar todas las formas vigentes de discriminación en nuestra sociedad.

La Habana, 17 de junio 2011. En un histórico voto que valida los principios de igualdad y no discriminación, contenidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra ha aprobado una resolución sobre la violación de los derechos humanos por orientación sexual e identidad de género (L9/Rev. 1).  
La resolución fue presentada por Sudáfrica con 39 estados copatrocinadores  y contó con el voto a favor de 23 países, 19 votaron en contra y 3 se abstuvieron. Durante la presentación, Sudáfrica manifestó: "todas las personas tienen derecho al disfrute de sus libertades y derechos sin distinción de ningún tipo". La delegación de la hermana República del Brasil pidió al Consejo "abrir las puertas, cerradas por demasiado tiempo,  al diálogo".  
La resolución reafirma la universabilidad de los derechos humanos y señala la preocupación por los actos de violencia y de discriminación basados en la orientación sexual e identidad de género. Su texto propone al alto comisionado de derechos humanos un estudio que documente las legislaciones y prácticas discriminatorias, así como los actos de violencia contra las personas, basados en su orientación sexual e identidad de género, en todas las regiones del planeta. También incluye un panel de discusión para la 19na sesión del Consejo de Derechos Humanos, donde se dialogará de forma transparente y constructiva sobre los resultados del mencionado estudio, que deberá concluir en diciembre del presente año. El texto de la resolución también dispone que el mencionado panel determinará sobre el seguimiento futuro de este tema. 
El voto favorable de Cuba es muestra de la voluntad política de nuestro Partido  y Estado en eliminar todas las formas de discriminación que lamentablemente aún persisten en la sociedad cubana. Se considera un avance en la inclusión en las políticas sociales de nuestro país de todos los aspectos relacionados con la orientación sexual e identidad de género, así como considerar a todos los derechos sexuales como derechos humanos. (HxD, CENESEX, Diversidad Sexual SOCUMES) 

Estados que apoyaron la resolución  (los miembros de la CDH están subrayados):
Albania, Andorra, Argentina, Armenia, Australia, Austria, Bélgica, Bolivia, Bosnia-Herzegovina, Brasil, Bulgaria, Canadá, República Centroafricana, Chile, Colombia, Costa Rica, Croacia, Cuba, Chipre, República Checa, Dinamarca, Dominica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Estonia, Fiji, Finlandia, Francia, Georgia, Alemania, Grecia, Guatemala, Honduras, Hungría, Islandia, Irlanda, Israel, Italia, Japón , Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Malta, Islas Marshall, México, Micronesia, Mónaco, Mongolia, Montenegro, Nauru, Nepal, Países Bajos, Nueva Zelanda, Nicaragua, Noruega, Palau, Panamá, Paraguay, Polonia, Portugal, Rumania, Rwanda , Samoa, San Marino, Serbia, Seychelles, Sierra Leona, Eslovaquia, Eslovenia, Sudáfrica, Corea del Sur, España, Suecia, Suiza, Tailandia, Timor-Leste, Tuvalu, Ucrania, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, Estados Unidos de América, Uruguay, Vanuatu, Venezuela, y la Antigua República Yugoslava de Macedonia.

6/06/2011

Hombre transexual cubano de 61 años cumple su sueño de reasignarse y cambiar DNI

 

Juani Santos se operó a principios de este año y logró cambiar su nombre en el carnet de identidad.

 

EFE-. A sus 61 años, Juani Santos ha cumplido el sueño de ser un hombre "normal" tras convertirse en uno de los transexuales pioneros de las cirugías de cambio de sexo en Cuba, aprobadas por el Gobierno de Raúl Castro en junio de 2008.

De constitución pequeña y bigote, Santos explicó en entrevista con EFE que fue operado a inicios de este año y es uno de los dos transexuales cubanos que han cambiado su sexo de mujer a hombre mediante las operaciones promovidas por el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex).

"Fue lo que toda mi vida anhelé, era lo que necesitaba como persona. No hay nada más maravilloso que poder identificarme como un hombre normal porque yo soy un hombre heterosexual", dijo Santos, quien nació y vivió durante décadas con el nombre de Juana en la provincia de Matanzas.

En realidad, Santos se las ingenió para ocultar y modificar ese nombre por el de Juani con la misma entereza con que rompió todos los vestidos que su madre intentó que usara y afrontó las burlas por su condición de transexual.

"Yo me he considerado siempre, desde que nací, un varón. Nunca me creí un homosexual. Mucha gente pensaba que sí lo era y eso me ofendía", relata. Según recuerda, pasó su infancia adorando a su padre, vistiendo pantalones y jugando sin camisa y sin zapatos con los chicos del barrio en plena calle.

Abandonó la escuela en quinto grado, cuando le exigieron usar uniforme femenino, y de adulto continuó sus estudios gracias al apoyo de un jefe que convenció a los maestros para que lo incluyeran en las listas como "Juani" y sepultaran su nombre de pila."Hubiera querido ser ingeniero, pintor, restaurador. Pero mi nombre me dificultó mucho las cosas", indica Santos, quien trabaja en una fábrica de metales de Matanzas desde 1970.

Ese año marcó en Cuba el inicio del periodo conocido como "quinquenio gris" por la "caza de brujas" contra intelectuales y artistas acusados de homosexualidad o "desviacionismo ideológico" y que recrudeció la homofobia en el país.Al narrar su vida, Santos intenta omitir los sinsabores y se centra en quienes lo han querido y ayudado, desde su familia y compañeros hasta Mariela Castro, directora del Cenesex e hija de Raúl Castro.

Santos viajó en 2009 junto a Mariela Castro a Copenhague para representar a Cuba en la Conferencia Internacional LGTB (gays, lesbianas, bisexuales y transexuales) sobre Derechos Humanos, y asegura que en 2004 la especialista le prometió que lograría su cirugía de cambio de sexo.Y así sucedió. Hace tres años, el Gobierno aprobó una resolución para permitir esas operaciones, donde solo existía el precedente de una cirugía de hombre a mujer en 1988.

En 2008 se divulgó que unos 30 transexuales podrían ser beneficiados con el procedimiento gratuito, en caso de desearlo, y ese mismo año comenzaron las cirugías de masculinización y feminización, previas a las de modificación sexual, a cargo de un equipo asesorado por especialistas belgas.Mariela Castro dijo a la prensa en 2010 que ya se habían realizado unas 15 cirugías, a pesar de su política expresa de no divulgar los costos ni la cifra exacta de operados hasta llegar a la meta de 30.

 

Leal a esa estrategia, Juani Santos no da más detalles sobre su operación, solo precisa que fue a inicios de este año en La Habana y que aún le faltan otras "más sencillas".La cronología de su transformación comenzó en 1978 con una primera operación para reducir pecho, y una década después vivió un importante cambio cuando el Cenesex facilitó que le modificaran el nombre de pila en su documento de identidad.

 

"Con el cambio de nombre recuperé a parte de mi familia. Fue un alivio", resalta Santos, quien ve a su hermano mayor de 67 años, Fernando, como un ejemplo de lo que sucedió.nFernando llegó a pensar que la actitud de Juani era una "aberración" y en su infancia le prohibió usar pantalones y quemó todos los que guardaba en el guardarropa. Pero en los últimos tiempos es él quien ha acompañado a Juani en el tratamientos y cirugías y habla con la prensa con el mismo valor que lo hace su hermano.

 

"Para nosotros, la mujer a la que él sustituyó, murió. Cuando alguien a quien conocemos desde hace años nos pregunta por ella, decimos que falleció, porque murió espiritualmente", explica a EFE Fernando. Santos solo lamenta que en Cuba no se apoye más el "maravilloso" trabajo que ahora lidera Mariela Castro y espera que las reformas legales que intenta a favor de los derechos de los homosexuales y transexuales se concreten pronto, para que otros no sufran lo mismo que él.

6/02/2011

Cuba contra la homofobia

Tomado de: Centro Latinoamericano de Sexualidad y Derechos Humanos

Por Leonardo Bastida Aguilar

Este mayo Cuba se ha manifestado nuevamente contra la homofobia. En diversos puntos de la isla, paneles sobre educación sexual, derechos de las personas LGBT, despatologización de las identidades trans y prevención del VIH-Sida reavivaron el debate en la Universidad de La Habana y la Universidad de Oriente. Presentaciones de libros, como la antología de cuentos homoeróticos Instrucciones para cruzar el espejo, comparsas, festivales musicales y puestas en escena hicieron visibles las prácticas artísticas y culturales de lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros cubanos.

Las actividades, celebradas principalmente en La Habana y Santiago, contaron con la participación de representantes del gobierno, como el Jefe del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Rolando Alfonso Borges; reconocidos personajes del ámbito artístico, entre ellos Miguel Barnet, Presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC); e invitados extranjeros, como la Diputada alemana por el Partido de la Izquierda, Barbara Holl, y Wilfred Labiosa, dirigente de la organización estadounidense Boston Pride.

El marco que articuló estos eventos fue la IV Jornada Cubana contra la Homofobia, iniciativa educativa liderada por el Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), su directora Mariela Castro, y colectivos de la diversidad sexual, con el fin de combatir la homofobia y visibilizar la situación de las personas LGBT en la isla. Un punto alto de las celebraciones, recogido por medios internacionales, fue la Marcha Contra la Homofobia, realizada el 14 de mayo.

Alberto Roque, coordinador del grupo Hombres por la Diversidad del CENESEX, habló con el CLAM sobre estas actividades, la apertura del gobierno al tema de la diversidad sexual y las principales reivindicaciones de las organizaciones LGBT cubanas.

¿Cuál es la importancia de realizar jornadas contra la homofobia en Cuba?

La realización de la Jornada Cubana contra la Homofobia forma parte de una iniciativa educativa más amplia, que dura todo el año y es liderada por el Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), junto a otras instituciones y organizaciones, grupos en el exterior solidarios con la Revolución Cubana, así como la colaboración de organismos de las Naciones Unidas y de algunas representaciones diplomáticas radicadas en nuestro país.

Desde la primera conmemoración del Día Internacional contra la Homofobia en Cuba, el 17 de mayo de 2007, con el cine debate del filme estadounidense “Boys don´t Cry”, decidimos enfocar nuestro trabajo educativo y de activismo social en señalar la homofobia como el problema y al mismo tiempo se visibiliza un sector de la sociedad discriminado y marginado, como lo son las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros.

Paulatinamente también hemos llamado la atención sobre los mecanismos que articulan transversalmente todas las discriminaciones, por lo que al reflexionar sobre la homofobia, se hace extensivo hacia la discriminación por género, color de la piel, origen geográfico, entre otras.

Notamos con satisfacción que las y los activistas y más recientemente en los medios de comunicación, se comienza a enfocar estas iniciativas desde el reconocimiento de los derechos sexuales como derechos humanos.

¿Qué tan simbólico es el hecho de que una compañía de hombres vestidos de mujer haya tenido un evento en el Teatro Karl Marx?

Más que simbólico, es el resultado concreto de la Estrategia Educativa por el Respeto a la Libre Orientación Sexual e Identidad de Género. Hemos logrado alianzas con diferentes decisores políticos y gubernamentales. En el contexto actual que vive la nación, el Partido Comunista de Cuba ha dado un espaldarazo público y claro a nuestro trabajo. Este apoyo lo tuvimos desde la primera jornada en 2008, pero el diálogo y el intercambio se han articulado de forma más expedita y sistemática.

Nuestros transformistas y también la actuación de mujeres transexuales y artistas profesionales ya habían ganado espacios en grandes escenarios, con un trabajo digno de encomio. Sin embargo, creo que lo más destacable fue la profesionalidad y la diversidad de todo el espectáculo.


¿Cómo fue posible para los miembros de la comunidad de la diversidad sexual cubana lograr que un gobierno que durante muchos años se dedicó a perseguirlos, hoy en día apoyé estas actividades?

La diversidad sexual involucra a todas y todos, incluyendo las personas heterosexuales. En Cuba, como en cualquier país de la región y también del mundo se persiguieron y excluyeron a las personas que expresaran identidades sexuales no heteronormativas.  Los años 60, 70 y hasta bien entrados los 80 del pasado siglo, estuvieron matizados por la patologización de la homosexualidad.

En Cuba se cometieron injusticias y se institucionalizó la homofobia durante esos años. Ese es un pesado fardo histórico que llevamos y que siempre nos los recuerdan con una deliberada y discriminatoria selectividad política,  sin embargo no se cometieron asesinatos de homosexuales por el estado ni por grupos paramilitares. Lamentablemente esa continúa siendo la triste realidad de otros países de la región en nuestros tiempos.

Nuestro pueblo y nuestros gobernantes, procedentes de ese mismo pueblo, hemos modificando favorablemente nuestra percepción sobre las también llamadas sexualidades marginales. Considero que han contribuido la  despenalización total de la homosexualidad desde 1997, la creciente – pero insuficiente aún- educación sexual de las cubanas y cubanos, la despatologización de la homosexualidad, la dinámica asimilación de los cambios culturales por el pueblo cubano, la incidencia política y las iniciativas educativas desde el Centro Nacional de Educación Sexual, liderada por Mariela Castro, además del encomiable trabajo del Centro de Prevención de la ITS VIH Sida hacia la población de hombres que tienen sexo con hombres desde el año 2000.

Sin dudas las Jornadas han dado la oportunidad de visualizar nacientes liderazgos de las y los activistas involucrados en la lucha por el reconocimiento de los derechos LGBT, muchos de ellos son personas heterosexuales conscientes de la injusticia que implica las relaciones hegemónicas y de poder entre los seres humanos.

¿Qué tanta homofobia pervive en la Cuba actual?

La homofobia en Cuba es proporcional a la pobre erosión del poder patriarcal. Percibo mucha violencia verbal, también se expresa mediante violencia física, aunque no son estadísticamente preocupantes los crímenes de odio basados en orientación sexual e identidad de género.

Aun convivimos con la negación de derechos en la esfera laboral, en los cuerpos armados, en el no reconocimiento de las trans identidades y sobre todo con el silencio, que es en mi opinión el más difícil de desarticular. Ese silencio hace también cómplice a las víctimas de la homofobia.

¿Hacia dónde van las demandas de los colectivos lgbttti en Cuba?

En el momento actual abogamos por el reconocimiento de las uniones legales entre personas del mismo sexo, por la no patologización de la transexualidad y por la aprobación del Decreto Ley sobre Identidad de género.

En la esfera educativa buscamos fortalecer el diálogo con el Ministerio de Educación, la formación de policías y juristas como educadores en diversidad sexual, la formación de jóvenes universitarios, así como fortalecer la formación
de activistas con enfoque de derechos humanos.

¿Qué tan factible podría ser para el colectivo pedir uniones entre personas del mismo sexo?

Pedir las uniones entre personas del mismo sexo absolutamente factible, el reto consiste en que sea  debatido y aprobado por el Parlamento cubano. El reconocimiento de las uniones entre personas del mismo sexo está enmarcado en las modificaciones del Código de Familia, ley civil que regula las relaciones hacia el interior de la familia. 

Para nosotros este sería un derecho humano que debe ser reconocido por nuestro estado, es decir, no  requiere ser plebiscitado. Lo anterior no implica que detengamos nuestras iniciativas educativas, que se mantendrán, aun cuando logremos los cambios legislativos por los que abogamos.


Por lo que entiendo, estas jornadas se realizan en diversas ciudades de Cuba, ¿Qué tan importante es llevar estas jornadas a todo el país?

Consideramos que es importante sumar las iniciativas en todas las provincias posibles, puesto que el objeto social del CENESEX es de alcance nacional. Así lo entiende el Programa Nacional de Educación Sexual. Desde el año pasado hemos comenzado a celebrar las actividades centrales en las capitales de provincia, específicamente cada 17 de mayo.


Además de eventos públicos, ¿Qué otras actividades se llevan a cabo, se da información sobre el tema?

Se realizan conferencias sobre diversidad sexual, estigma y discriminación, paneles sobre el reflejo de los temas de la sexualidad en los medios de comunicación, sobre las bases de la Teoría Queer, etc...

El cine club Diferente ha devenido un espacio permanente cada mes, desde la celebración de la Primera Jornada Cubana contra la Homofobia.  Las artes plásticas también se  han sumado a las Jornadas con exposiciones fotográficas y de pinturas donde se aborda la temática de la diversidad sexual.

Se realizan acciones de prevención de las ITS-Sida y se lanzan campañas de prevención relacionadas con el tema, entre otras.

 

Matrimonio, Familia y Educación Sexual en Cuba: ¿Y los Otros Modelos?



Por Alberto Roque Guerra
¡Oh, sorpresa! En mi revisión matutina de las noticias del día me encuentro con dos artículos publicados en los diarios más importantes de nuestro país.
En Juventud Rebelde, diario de la Juventud Cubana, aparece el artículo de opinión Educación sexual, ¿asunto familiar?. Confieso que al leer el titular pensé: que bien, ha puesto el dedo en la llaga. Al sumergirme en la lectura noto que su autor, el profesor y pedagogo, Diego de Jesús Alamino, adopta un enfoque acrítico respecto a la educación sexual hacia el interior de la familia cubana, donde hablar de sexualidad continúa siendo un tabú y los padres no cuentan con las herramientas necesarias para brindar información sobre sexualidad basada en los conocimientos científicos. Lamentablemente lo –mal- aprendido sobre sexualidad  en nuestras familias sigue impregnado de estereotipos machistas y patriarcales que debemos a nuestra milenaria herencia cultural y religiosa judeo-cristiana y africana.
En la familia cubana contemporánea se niega el derecho de las niñas y niños, como sujetos de derecho, a ser educados  en los temas de la sexualidad con enfoque de género y con pleno respeto a la diversidad. Se ignora sobre la capacidad progresiva de aprendizaje de las y los infantes sobre sexualidad. En consecuencia se perpetúan las acciones autoritarias y normalizadoras de los padres al definir desde sus prejuicios y su poder lo que sus hijas e hijos deben o no saber sobre sexualidad, como si la rica y diversa realidad circundante no tuviera influencia alguna sobre la personalidad de cada ser humano.
El artículo tampoco profundiza en el papel de la educación escolar y sobre las resistencias que nuestro sistema educativo impone a la aplicación del Programa Nacional de Educación Sexual en todos los niveles de enseñanza de forma transversal, con enfoque de género, basado en los principios de igualdad y no discriminación y más allá de los contenidos biologicistas y positivistas que predominan en la actualidad.
Me alarma leer en
pleno siglo XXI que el autor diga sin ambages que debe respetarse el “valor” de la virginidad para algunas familias cubanas. Esa es simplemente una muestra del pensamiento medieval que perdura en nuestro imaginario y que se acuña como valor. El control del cuerpo de las mujeres y de las sexualidades todas no será jamás un valor mientras se basen en la desigualdad y el estigma entre los seres humanos. No debemos confundir privilegios con derechos.
Preocupa así mismo que el profesor Diego De Jesús, mezcle el tema de la educación sexual con el matrimonio
al mencionar el artículo de la nuestra Constitución donde se establece como “la unión entre hombre y mujer”. Es una pena que no sea más explícito, pero puedo leer entre líneas y noto que dentro de sus valores personalísimos solamente tiene cabida y legitimidad la educación sexual en el contexto de las familias heteroparentales reconocidas legalmente por el Estado y algunas Iglesias. Esa realidad se subvierte ante nuestras narices con otros modelos de familias también válidos: monoparentales, homoparentales y muchas otras variantes, ejemplo: cuando educa un tío, un amigo, uno o dos abuelos sin contar las uniones consensuales (no legalmente registradas) en muchas de sus variantes.
Si esta es la lógica que sigue una aparente mayoría desde el control social, se viola entonces el artículo constitucional que proclama que las cubanas y cubanos nacemos con derechos, somos iguales y no podemos ser discriminados por ningún motivo. Me atrevo a decir que en este aspecto, nuestra Constitución no es representativa de grupo de cubanas y cubanos bastante numeroso y debe, por lo tanto, se modificada.
Sin dudas, este artículo tiene vasos comunicantes intencionales y muy nítidos con  este otro:
Matrimonio: Protección Jurídica, publicado también hoy en Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba.Para avalar el contenido de su artículo,  Ricardo Alonso Venereo cita  a la doctora Olga Mesa Castillo, presidenta de la Sociedad Cubana de Derecho Civil y de Familia de la Unión Nacional de Juristas de Cuba, quien en su charla con el autor,se refirió a la garantía de los derechos económicos y patrimoniales bajo el matrimonio  así como a las potencialidades de desprotección de la prole y del derecho a la biparentalidad por las características de “liberalidad” de las uniones consensuales.
Con el mayor respeto y admiración que profeso por la Dra. Mesa, sin dudas una institución en Cuba sobre Derecho de Familia, considero que su opinión explica claramente la única garantía que ofrece el matrimonio en Cuba: la patrimonial;  de hecho en ocasiones digo medio en serio, medio en broma, que esa institución con fuertes orígenes religiosos debiera llamarse Patrimonio. Sin dudas, lo anterior es cuestionable, puesto que para las parejas consensuales basta con testigos que muestren evidencias de una unión estable para dar curso  a la reclamación de los bienes patrimoniales adquiridos durante la relación de pareja. Si de protección de la descendencia se trata, la ley cubana es clara en la protección de los derechos de las niñas y niños,  independientemente que se trate de matrimonio, unión consensual u otro modelo de parentalidad o maternidad.
Contrasta el contenido del artículo con el silencio ante la creciente necesidad de legitimar legalmente otros modelos de familia, dentro de ellas las fundadas por parejas del mismo sexo, tema también tratado en la  IV Conferencia Internacional de Derecho de Familia, celebrado el pasado abril en La Habana y donde la propia Dra. Mesa abogaba por la discusión y aprobación de las modificaciones del Código de Familia.
Alonso Venereo también exorciza otros de sus fantasmas al referirse al  incremento en un 4.6% del índice de uniones consensuales en Cuba. El autor, va más lejos y concluye con el siguiente párrafo:
Es necesario detener la crisis actual del matrimonio en nuestro país. Hay que educar en la importancia y el sentido de esta unión legal para que las parejas se casen, aun cuando la tendencia universal vaya en sentido contrario. La familia basada en el matrimonio ofrece seguridad, fortaleza y unión. (El destaque es mío)
El autor mira nuevamente a la punta de las ramas al referirse a una supuesta crisis del matrimonio en Cuba y parece no advertir que la verdadera crisis es de valores en las relaciones humanas, hacia el interior de la familia y en la sociedad toda. ¿Cuál es la evidencia científica que avala su afirmación? ¿Cuál es su referente en Cuba de que otros modelos de familia no son válidos o legítimos? Su discurso me recuerda a las posiciones  adoptadas por la falange franquista - católica del Partido Popular cuando se aprobó el matrimonio entre personas del mismo sexo en España.

No me sorprende que no mencione en ningún momento la palabra amor, quizás por manida o cursi, pero tan necesaria en estos tiempos. También agregaría yo: comprensión, comunicación, empatía, igualdad, respeto, solidaridad y cultura de paz. Sin estos valores jamás habrá seguridad, fortaleza ni unión. Si se le llama matrimonio a las múltiples y legítimas familias basadas en estos principios, bienvenido sea, al igual que el resto de los modelos. (2/06/2011)