10/04/2011

¿Dignificar lo indignificable?

Por: Alain Darcourt, coordinador del Grupo HxD Cienfuegos

 

Hace unos años cuando comenzaban en nuestro país las campañas por el respeto a la libre y responsable orientación sexual, un amigo en tono de broma me comentaba no hay pájaro bueno ni tamarindo dulce reproduciendo en una frase todos los mitos, prejuicios y creencias negativas que el desconocimiento de la realidad homosexual ha ido construyendo en el imaginario colectivo, que incluye obviamente a las mismas personas sexo diversas. Como argumentos: las conductas llamativas, el cambio frecuente de pareja, la pérdida de valores, el comportamiento social…

Cuando confronté sus argumentos con los míos, contrarios a su afirmación, digamos que, cuando menos, en todos los grupos humanos hay personas comunes, con una vida responsable, productiva para si mismos, su pareja, familia y para la sociedad, personas excepcionales por su desempeño político, científico, artístico, militar, patriótico y en diversas esferas de la vida y personas patológicas o desviadas en lo personal y/o lo social: con trastornos de personalidad, u otros trastornos más o menos profundos… me replicó: si, pero fíjate en todos esos “bajiticos” y en los travestis…

Después de varias horas de discusión convenimos que no pueden pagar justos por pecadores, y comprendió que la homosexualidad es una orientación sexual que en sí misma sólo tiene efectos menores sobre el desarrollo de la personalidad (como cualquier identidad asumida sobre las configuraciones de sentido que integran la personalidad, digamos por ejemplo la propia heterosexualidad o las creencias religiosas) y sobre todo, que los múltiples condicionamientos de crianza, educativos, de género, los medios de comunicación y muchos otros factores sociales, son los determinantes en la conformación de las actitudes y conductas de los sujetos.           

Recordaba que Schofield, psicólogo norteamericano apuntó: “Muchos de los problemas que abruman al homosexual son creados por la hostilidad de la sociedad… las actitudes, no del homosexual, sino de las demás personas hacia esta condición, crean una situación que puede tener un efecto profundo en el desarrollo de la personalidad y puede conducir a un deterioro del carácter de un género que impide la integración efectiva en la comunidad…”                                                                                                       

Las personas con una orientación sexual e identidad de género diferente a la heterosexualidad dominante construyen su identidad sexual y personal con los referentes más negativos que sobre sí mismos va naturalizando nuestra cultura desde la familia, la escuela, las organizaciones sociales, los medios masivos de información y el resto de los elementos que intervienen en la educación y formación del sujeto; educándose además en ambientes que tienden a ridiculizar, agredir y cuestionar la homosexualidad, observando como modelo la relación heterosexual y los roles estereotipados de género, y en los peores casos, viviendo en condiciones de marginalidad que los convierte en individuos especialmente vulnerables ante el abandono temprano del sistema educativo, la falta de una profesión, la ausencia del grupo primario de apoyo y contención que es la familia, la baja autoestima, la inseguridad, la ira, la depresión, la desesperanza, el temor, la frustración…

La comprensión de esta difícil realidad es compleja para los hombres y mujeres heterosexuales, lejos de este sufrimiento, cuyas creencias se convierten en productos enquistados de los condicionamientos de su tiempo, mucho peor si no tienen una formación humanista, y que asumen que el comportamiento social “irritante” (de una parte de ellos) debe ser el comportamiento de todos “los de su especie” y que la causa fundamental, sino la única, está en “la perversión moral que entraña” (como le escuché decir a un funcionario). Visto así, la homofobia es innegablemente un mecanismo represivo que utiliza el poder patriarcal para perpetuar su hegemonía desde el heterosexismo, por tanto, es política y es ideología.

Al respecto, el sociólogo francés Louis-Georges Tin decía “por lo demás, las teorías teológicas, morales, jurídicas, médicas, biológicas, sicoanalíticas, antropológicas, etc, nunca son más que razones inventadas para justificar después una convicción íntima, evidentemente injustificable, según los dispositivos en consonancia con las creencias del momento... “, dispositivos generadores de poder según Foucault. La reacción esencia de estos sujetos ante la otredad sexual puede definirse con las palabras de Margarite Yourcenar, en su obra “Alexis o el Tratado del Inútil Combate”: …echan la culpa a los malos ejemplos, al contagio moral y sólo retroceden ante la dificultad de explicarlos. No saben que la naturaleza es más diversa de lo que suponemos: no quieren saberlo porque les es más fácil indignarse que pensar…

Pero lo que resulta verdaderamente lastimoso, es encontrar todavía en boca de gays, lesbianas, bisexuales y transgéneros (LGBT), frases despectivas, cuando no abiertamente homofóbicas hacia sus iguales, máxime cuando experiencias de vida similares han acontecido, y resulta fácilmente entendible que quienes no tuvieron la suerte de enfrentar contextos menos estigmatizantes y discriminatorios y no han logrado escalar en el orden social o de crecimiento personal y espiritual, se debe fundamentalmente a no haber podido encontrar un resquicio ante las generalizadas actitudes y prácticas de una homofobia sistemática, y la capacidad adaptativa de desarrollar mejores habilidades sociales para ser menos vulnerables. ¿Son por ello seres inferiores carentes de derechos? Ya sabemos a donde han conducido las teorías de la selección natural aplicadas a la sociedad.

Claro que también las personas con sexualidades no heterosexuales, en su ignorancia acrítica, reproducen los estereotipos y argumentos que los centros de poder generan acerca de los fenómenos periféricos (como ocurre alrededor del color de la piel, los orígenes étnicos, por razones religiosas, culturales, etc), pero cuando estas posiciones son asumidas por ciertos individuos de la comunidad LGBT habitualmente marginados que ahora pretenden asumir las reglas del juego discriminatorio para coquetear con mejores posiciones sociales o el poder mismo, ¿acaso hay mayor falta de dignidad que la prostitución del alma y el carácter? para quienes las banderas que ha levantado Mariela (y todos los que nos hemos sumado a ese activismo) no valen la pena porque no se puede dignificar lo indignificable… sin dudas, lo lastimoso se vuelve agraviante, desde sus egos deformados, y más, también sabemos que significa personificar en la directora del CENESEX y esta institución, lo que constituye una política de estado para conquistar toda la justicia social posible.

En este caso si recordé a mi abuelita y la siempre cuestionable sabiduría popular: no hay peor cuña que la del mismo palo.

01/10/11

10/03/2011

Crónica Sobre Jornada Científica en CENESEX

 Por Mercedes García          

                                       

Cuando sonó el reloj no sentí esas ganas de desaparecerlo para quedarme un rato más en los brazos de ella y no precisamente en los de Morfeo.

Sucede que siempre cuando se trata de participar en algún evento del  CENESEX,  siento como una adrenalina, un placer que imagino relacionado  con esa seguridad de saber que voy con mochila vacía y regreso con ella llena de saberes,  experiencias y el sospechómetro activado  al constatar, como en esta Jornada Científica: Habana Sexología,  que  queda un buen  trecho por  andar para naturalizar  la diversidad y los derechos sexuales al tratar temas de  salud  sexual de l@s human@s.

Durante dos días de esta Jornada y de sol a sol, permanecí en las  salas escuchando las intervenciones brillantes de  especialistas  sobre  reproducción asistida, la pareja cubana actual, programas terapéuticos para mejorar la calidad de la relación de pareja,  salud reproductiva, ideales de pareja, climaterio, perimenopausia, postmenopausia y disímiles bondades emanadas de serios estudios pero sustentados sólo en la investigación de la pareja heterosexual o la mujer y el hombre heteros.

Mis expectativas de verme en esos estudios  se alejaron por el camino de la invisibilidad.  Al acercarme a algunas de esas especialistas,  mujeres maravillosas y comprometidas con el  mejoramiento de la calidad de vida  y   trasladarles mi inquietud,  constaté que me consideraban incluida por ser mujer,  otras exclamaban: ¡caramba!,  es cierto.

Parecería,  por ejemplo,  que  con mi orientación lésbica  soy una mujer como todas, solo que amo a otra mujer. Muchos estarían totalmente de acuerdo con esta afirmación en aras de no discriminar e incluir.

Soy mujer pero diferente por varias razones.  En primer lugar, al romper el modelo heterosexual por amar a una persona de mi mismo sexo,  quedo  inmediatamente devaluada e invisibilizada  no sólo como mujer,  sino también como ser humano. Piensan que soy una mujer que quiere ser un hombre y que mis relaciones de pareja se fundamentan en que una hace de hombre y otra de mujer.

Muchas lesbianas viven ocultando su orientación erótico-afectiva, actuando un personaje delante de quienes  más aman, la familia o en sus trabajos donde pasan la mayor parte del día. Renunciamos  a la maternidad o se nos priva de ese derecho humano al no poder disfrutar como parejas de las bondades de la maternidad asistida. Los servicios de salud no poseen el conocimiento de nuestras necesidades,  la ley no nos protege explícitamente y se nos veta el derecho a la información basada en el conocimiento científico al no vernos en  la mayoría de esos estudios.

Si desea tener una idea aproximada de esta realidad,  imagine por un día que es alguna  de nosotras.  Responda con evasivas o mienta deliberadamente sobre su orientación sexual, piense que esas personas que hoy le tratan, le admiran y reciben tan amablemente no la tratarían igual si dijera la verdad.  Salga a pasear con su compañero e imagínese en un mundo donde el amor entre hombre y mujer fuese sancionado, donde sufriera usted violencia por heterofobia, donde tuviese que pasar horas en espacios  públicos sin tocar, besar o abrazar cariñosamente a la persona que su corazón eligió,  imagine no tener reconocimiento y protección como  una familia, como cualquier otra familia que enfrenta serios retos para ser exitosa,  feliz, en fin,  funcional…y no entiende usted ¿por qué? si siente que tiene todo lo humanamente necesario para ello y es amor,  responsabilidad por ese sentimiento y derechos.

Piense que la mayoría de nosotras vive así. ¿Con un día de su vida bajo esas condiciones,  le parece que somos iguales?

Tengo inquietudes, quiero saber   qué sucede con la mujer lesbiana al enfrentar el padecimiento del climaterio, cómo asume la pareja lésbica este proceso, qué precio paga nuestra salud al no lograr el desarrollo integral de la  personalidad por  meras valoraciones subjetivas del rol,  cómo enfrentar el envejecer con o sin pareja,  el cáncer cérvico uterino y de mamas en mujeres lesbianas,  la atención primaria de salud y la mujer lesbiana,  entre otros temas medulares.   Si no hay diferencias me gustaría conocerlo por estudios serios que lo demuestren. Tal vez los resultados ayudarían también a las mujeres con otras orientaciones.

Agradezco la posibilidad  que me brinda siempre el CENESEX, como miembro de sus redes sociales de  participar en todo tipo de evento que organiza y a sus especialistas, que desde las distintas profesiones,  están prestos a intercambiar saberes con nosotr@s  para unidos impactar el muro de la ignorancia, el estigma y la discriminación.

Esto es sólo y con toda humildad  una  incitación de exigibilidad a la reflexión.  No creo justo venir al CENESEX,  un lugar donde se venera y promueve el  respeto a la diversidad, para hablar de salud sexual y no hacerlo desde esa plataforma.

Aunque me expresé como mujer lesbiana y miembro  del grupo  de reflexión HxD,  aclaro que en temas de diversidad  y derechos  sexuales,  asumidos como genuinos derechos humanos, me siento también gay, bisexual,  trans,  inter y heterosexual,  además de otras orientaciones que puedan identificarse mañana. 

[Grupo HxD]

 

La  Habana,  29 de septiembre de 2011           

 

 

9/11/2011

Declaración del Grupo HxD sobre Proyecto de Ley para un Nuevo Código de Familia

DECLARACIÓN DEL GRUPO HOMBRES POR LA DIVERSIDAD SOBRE PROYECTO DE LEY PARA UN
 NUEVO CÓDIGO DE FAMILIA

 

 

El Partido Comunista, el Estado y el gobierno cubanos, como una muestra de su voluntad política por superar y eliminar todas las formas de discriminación que aún persisten en nuestra sociedad, promueven desde hace varios años iniciativas para impulsar el respeto a la libre orientación sexual e identidad de género.
Ello tiene una expresión clara y concreta en el ámbito interno y externo, entre los cuales podemos citar las Jornadas Cubanas contra la Homofobia que se realizan anualmente desde el 2008 y el apoyo de Cuba a favor de una resolución, en junio de 2011, del Consejo de Derechos Humanos de la ONU donde se expresa la preocupación de la comunidad internacional por los actos de violencia y discriminación, en todas las regiones del mundo, cometidos contra individuos debido a su orientación sexual y su identidad de género.
 
Varios países de América Latina ya avanzaron en este camino legislativo a favor de los derechos de las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros e intersexuales, entre los cuales sobresale la aprobación del matrimonio igualitario en Argentina el año pasado, además de otras naciones o estados dentro de ellas, que tienen en vigor distintas figuras jurídicas que permiten —con una u otra denominación— la unión civil para las parejas del mismo sexo o donde continúan en proceso de debates parlamentarios otras propuestas similares. 
Según informaciones del Ministerio de Justicia, el proyecto de ley para un nuevo Código de Familia forma parte de un plan legislativo concebido desde el 2008.
La Federación de Mujeres Cubanas, promotora de esta iniciativa legislativa junto a la Unión de Juristas de Cuba, confirmó que esa organización de masas ya concluyó, aprobó y entregó la versión final del anteproyecto al Ministerio de Justicia, y que el documento, junto con otras múltiples y urgentes actualizaciones y beneficios para todas las familias cubanas, contiene la propuesta de la unión legal entre personas del mismo sexo.
En fecha reciente la Ministra de Justicia, compañera María Esther Reus, afirmó que corresponde ahora a este ministerio elaborar un dictamen jurídico para presentar el proyecto de ley ante la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Con tales antecedentes, las y los activistas del grupo Hombres por la Diversidad, que defiende los derechos sexuales como derechos humanos y en el cual participamos personas de todas las orientaciones sexuales, solicita que se tomen las medidas pertinentes para agilizar la presentación del mencionado Proyecto de Ley ante nuestro Parlamento, en el plazo más breve posible y sin más dilaciones.
 

Sugerimos, además, que esta propuesta de nuevo Código de Familia sea divulgada y debatida con suficiente antelación a su examen por los diputados, de una forma objetiva y sobre bases científicas, a través de todas las vías de comunicación social con que cuenta el país, de manera que pueda ser asimilada y comprendida por nuestro pueblo.
Para ello brindamos además nuestra modesta colaboración en función de contribuir como activistas y junto con especialistas en derecho de familia y sexualidad, para  explicar, razonar y persuadir sobre la conveniencia y justicia de su aprobación, como un punto medular para el desarrollo de la sociedad cubana, basado en los principios de igualdad y no discriminación.

La Habana, 9 de septiembre de 2011 

 

8/21/2011

Know how gay de exportación/ en Página 12, Argentina

La CHA asesora a un centro cubano contra la homofobia. Es un intercambio académico y de experiencias en el marco de la nueva política de ese país sobre el tema.

Por Emilio Ruchansky

Página 12, Argentina

El activismo argentino viene fomentando el avance de los derechos relacionados con la diversidad sexual en Cuba, donde hay buenas chances de aprobar la unión civil para parejas del mismo sexo. “Las herramientas y argumentos que ofrecen son muy útiles y pueden ser aplicados a la realidad cubana adecuándolos a nuestras condiciones concretas”, dijo a este diario Alberto Roque, activo colaborador del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), dirigido por la sexóloga Mariela Castro Espín, hija del actual presidente cubano. Este organismo firmó un acuerdo de cooperación con la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), que incluye el intercambio académico, de experiencias, y la publicación de libros y materiales educativos. El primer objetivo es “desterrar la homofobia” de la isla, a través de diferentes campañas informativas y hasta cine-debates.
“Lo meritorio, a diferencia de lo que pasó en Argentina, es que en Cuba la batalla cultural que involucra este tema se está dando desde ámbitos gubernamentales, no sólo desde las organizaciones civiles”, observó César Cigliutti, titular de la CHA. El diálogo, agregó, es constante y en esta primera etapa del intercambio el pedido del Cenesex pasa por materiales académicos relacionados con la adopción y las familias homoparentales
“La idea es que legisladores, ministros y activistas sepan sobre los tratados internacionales y la jurisprudencia. Es la estrategia que usamos acá en el Senado y en la Cámara de Diputados”, señaló Cigliutti.
El acuerdo entre el Cenesex y la CHA firmado en abril pasado abarca tres directrices fundamentales. La primera es formativa e investigativa, con vistas al desarrollo de investigaciones relacionadas con la promoción de derechos humanos. La segunda se basa en el intercambio de experiencias, mediante talleres específicos sobre la promulgación de normas jurídicas en favor de la diversidad sexual. La última involucra la publicación de libros y materiales educativos. “La transformación que encaró Mariela Castro –aseguró el titular de la CHA– es muy profunda social y culturalmente.”
Ya pasaron cuatro años desde que circula el proyecto de ley de unión civil para parejas del mismo sexo y no de matrimonio, según Castro Espín le indicó por entonces a Página/12: “El matrimonio en Cuba no es una institución fuerte, lo que es fuerte es la familia”. Según explicó Roque, del Cenesex, “después de haber sido entregado por la Federación de Mujeres Cubanas y la Unión de Juristas de Cuba hace más de un año, el proyecto de ley del Código de Familia está en manos del Ministerio de Justicia, que establece el orden en que se debaten las propuestas legislativas en el Parlamento”. Paralelamente, desde el Cenesex vienen haciendo un trabajo de sensibilización en el Comité Central del Partido Comunista de Cuba.
“Esperamos que estos temas relacionados con la diversidad sexual se incluyan en la agenda de la Conferencia del Partido del próximo año”, agregó Roque, activista y médico de profesión. Mientras tanto, desde el Cenesex lanzaron un concurso de afiches publicitarios y de guiones para spots publicitarios y films para revertir la discriminación. Además, todos los años en La Habana hay jornadas sobre diversidad sexual. La última fue en mayo pasado y Castro Espín envió un mensaje contundente a la sociedad cubana y a los políticos. “Desterremos la homofobia y defendamos el socialismo como paradigma emancipador del ser humano”, dijo.
El trabajo de intercambio entre la CHA y el Cenesex comenzó con el aporte de la organización argentina de una guía de información técnica y jurídica titulada “Somos Familias”. Allí se señala que la negación de derechos a la comunidad LGTB incide en “una mayor violencia y estigmatización social para con las personas homoafectivas”. También se menciona la extensa legislación internacional que emana de las Naciones Unidas, la Comisión Americana de Derechos Humanos y el Consejo Europeo, entre otras organizaciones.
En este compendio, que involucra cifras y estudios científicos, se analizan temas como el derecho a la herencia, la crianza de niños en familias homoparentales, la adopción, la discriminación laboral. Por otro lado, también se repasan las estrategias de la CHA: su política de visibilidad, la lucha contra la represión policial, las marchas del orgullo, el enfrentamiento con la Iglesia, la confección de materiales como el cuadernillo Salí del Closet, presentado en 2008 y motivo en una campaña del área de jóvenes de la CHA.
Según Roque, la sanción de la ley de matrimonio igualitario en la Argentina fue recibida con entusiasmo en el Cenesex y por el activismo. “Los medios nacionales hicieron una tímida mención sobre el asunto a pesar de la amplia cobertura hecha por Telesur”, agregó. “¿Y qué lecciones dejó para ustedes?”, preguntó Página/12. “Sin dudas, fue un proceso donde aprendimos sobre la articulación de todas las fuerzas diversas y heterogéneas que inciden en lograr este triunfo. También aprendimos sobre la utilidad de crear alianzas políticas en el trabajo de abogacía por los derechos sexuales y lograr así su plena inclusión en las políticas”, respondió.
La noticia llegó en un contexto favorecedor porque, ese mismo año, Fidel Castro había reconocido que no se le prestó “la suficiente atención” al tema. Fue durante una entrevista del diario La Jornada, de México, publicada en simultáneo por Página/12, donde el líder cubano admitió que los homosexuales, por su sola elección sexual, fueron tildados de contrarrevolucionarios y enviados luego a campos de trabajo militar-agrícolas en los ’60. También asumió toda la responsabilidad por lo ocurrido.
La percepción cubana al respecto cambió de manera radical. Es lo que pudo comprobar Cigliutti, quien conoció y recorrió La Habana en los ’90, cuando gays y travestis se reunían disimuladamente en alguna esquina céntrica para citarse luego en fiestas en las afueras de la ciudad. “Ibamos en autos y taxis y en el medio de la nada, en un baldío poníamos música y bailábamos. Hoy la situación es totalmente distinta. Hay boliches gays y también playas”, señaló el presidente de la CHA, orgulloso del intercambio con Cuba porque implica la importación de la experiencia militante de la CHA, que ya lleva 27 años de reclamos y triunfos.

emilioru@pagina12.com.ar