2/15/2015

Cuarenta años de Código de Familia heterosexista y excluyente

Pareciera que la errata en la última oración de la versión impresa del artículo Un código de amor para la familia publicada en la edición de Granma del pasado 14 de febrero da la razón al espíritu del Código de Familia vigente. La periodista Lisandra Fariñas Acosta cierra su artículo: «Vanguardista, revolucionario, símbolo de progreso: relaciones más justas, democráticas y equitativas al interior de la familia; que puede traducirse en más que concordia y amor, eso no ha sido el Código de Familia»

La autora también dice que es «ejemplo de progresión y superioridad jurídica en América Latina» pero no brinda elementos de Derecho Comparado sobre los contenidos del código actual y como excluye a las sexualidades y géneros no heteronormativos, reconoce solamente a la familia nuclear heteronormativa como legítima, es rígido y estrecho en los tema de adopción y no está actualizado en relación a los derechos de la infancia como sujeto de derecho, entre otros temas.

Aunque las y los expertos entrevistados reconocen la necesidad de su actualización, el artículo todo incita a no mover un solo músculo para situar al importante documento legal en el contexto actual. Para la periodista y aquellos que han aupado este artículo tengo algunas preguntas:

Si nuestro Socialismo es tan único y singular sería bueno que la autora me explique por qué un país capitalista como Argentina, que históricamente hablando estuvo hace relativamente poco tiempo bajo una feroz dictadura y un modelo democrático neoliberal, ha aprobado la Ley de Matrimonio Igualitario y la Ley de Identidad de Género. ¿Y Brasil, Uruguay y en el Distrito Federal de México?

¿Por qué la autora no refleja que las propuestas de modificación del presente Código de Familia se están promoviendo desde hace más de veinte años y no se han incluido en el Plan Legislativo? ¿Dónde están las trabas? ¿quienes son los responsables?

¿Por qué no entrevistó a la Ministra de Justicia, la compañera Maria Esther Reus, sobre las modificaciones que el MINJUS propuso antes de ser enviado a la Comisión de Asuntos Constitucionales y Jurídicos de la Asamblea Nacional del Poder Popular? Modificaciones, por cierto, que se han mantenido como un secreto de Estado a pesar de ser un asunto que atañe a toda la ciudadanía.

¿Qué piensan las ciudadanas y ciudadanos cubanos sobre el Código de Familia y su actualización?

¿Cuál es la opinión de los cientos de miles de ciudadanos que no nos sentimos incluidos ni reconocidos por el presente Código de Familia? [Centro Habana, 15 de febrero de 2015]


Sobre manifestaciones homofóbicas y transfóbicas en la Ciudad de Mantanzas

Mi solidaridad con los afectados por manifestaciones homofóbicas y
transfóbicas en la Ciudad de Matanzas. Socializo la siguiente carta
enviada por Elaine Saralegui Caraballo.

Por este medio nos dirigimos, a la Oficina de Asuntos Religiosos de la
ciudad de Matanzas.

Con copia a, la Dirección del Partido Comunista de Cuba de la ciudad de
Matanzas, a la Delegación del Ministerio del Interior de la ciudad de
Matanzas, a la Oficina Nacional de Asuntos Religiosos, a la dirección
del CENESEX y al Consejo de Estado.
Nos estamos dirigiendo además, a todas las personas amigos y amigas;
cubanos y cubanas; a los revolucionarias y revolucionarios que sueñan y
luchan por una sociedad mejor y más justa para con todos los seres
humanos. A los Diputados,

La pasada noche del 31 de enero de 2014 en la ciudad de Matanzas, Marío
Isrrael Guerrero Cabrera y Armando Pacheco fueron abordados de manera
violenta por la policía, mientras se dirigían al Centro Recreativo "Las
Ruinas", lugar al que habitualmente van para bailar y divertirse; luego
de una semana de trabajo.

Después del encuentro acostumbrado del grupo Somos, en la Primera
Iglesia Bautista de Matanzas, mientras ellos caminaban para dicho centro
nocturno por el Viaducto de la ciudad; un oficial del orden público
afrontó a Mario Isrrael, de manera tajante para pedirle su
identificación, sin ninguna palabra de saludo que introdujera el
diálogo. Mario le da su documento que otro oficial recoge, alejándose
del lugar. Pasado un tiempo Mario le pregunta al representante de la
policía, el por qué del retraso a lo que este le responde, él se demora
el tiempo que le de la gana, por qué. El otro oficial regresa y le dice
que queda arrestado, que montara en el camión y que en el puesto de
policía se le explicará. El vehículo que lo condujo iba casi lleno de
personas asustadas que no sabían la causa de su detención. Al llegar a
la estación fue introducido en una celda junto a los demás, entre ellas
tres personas tarns que gritaban y reclamaban también. Pasada unas horas
y al ver que nadie le atendía, le pregunta a un policía por su situación
y le dice que él es un hombre enfermo que necesita tomar medicamentos;
dicho oficial lo lleva a una oficina le entrega sus pertenencias y le
sueltan. No sabemos nada de Armando, que quedó allí detenido en la
celda, ahora es imposible contar su parte.

Escribimos esta acusación profundamente ofendidos, pero con la esperanza
que cuestiones tan humillantes como estas no sigan aconteciendo. Estamos
renuentes a que las operaciones policiales se realicen con
procedimientos irrespetuosos y violentos, hacia ciudadanos inocentes, y
aunque no lo fueran, sabemos que estás no son las mejores maneras de
proceder. Denunciamos que a las personas sean detenidas por poseer algún
estereotipo que incomoden a los oficiales del orden público.

Solicitamos de ustedes el análisis de este triste hecho en espera de una
respuesta.

Cristianamente y revolucionariamente,
Elaine Saralegui Caraballo, Coordinadora Abriendo Brechas de Colores.
Samuel Rodríguez Cabrera, integrante de Abriendo Brechas de Colores

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Este mensaje le ha llegado mediante el servicio de correo electronico que ofrece Infomed para respaldar el cumplimiento de las misiones del Sistema Nacional de Salud. La persona que envia este correo asume el compromiso de usar el servicio a tales fines y cumplir con las regulaciones establecidas

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2/14/2015

Carta a abierta a Diputadas y Diputados de la Asamblea Nacional sobre Anteproyecto de Ley Código de Familia

La Habana, 14 de febrero de 2015

A las diputadas y diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular:

Miguel Barnet

Miriam Ofelia Ortega

Mariela Castro Espín

Raúl Suárez

Oden Marichal

Estimadas compañeras y compañeros,

Me dirijo a ustedes como ciudadano cubano para expresar mi más profunda preocupación por la reciente publicación en diferentes medios de información nacionales de artículos y coberturas periodísticas que abogan por la legitimidad exclusiva del matrimonio heterosexual, de las familias nucleares heteroparentales, a tono con el constante bombardeo de información sesgada y heteronormativa más o menos explícita sobre la maternidad y la paternidad, las bajas tasas de natalidad y fecundidad en Cuba y sobre una definición única y discriminatoria de la familia cubana.

En la edición del 14 de febrero de 2015, el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba publicó a toda página en las versiones digital e impresa el artículo «Un código de amor para la familia». En el subtítulo la periodista Lisandra Fariñas Acosta dice: «Cuatro décadas después de ser promulgado, el 14 de febrero de 1975, el Código de Familia cubano sigue constituyendo un ejemplo de progresión y superioridad jurídica en América Latina».

En el contenido del texto se destaca el carácter progresista y revolucionario que, sin dudas, tuvo la promulgación del Código en 1975. También se reconoce por parte de algunas de las expertas entrevistadas la necesidad de su actualización, pero se soslaya las modificaciones propuestas por la Unión de Juristas de Cuba y la FMC en un largo proceso de casi veinte años. Tampoco se hace mención a las sugerencias realizadas desde el Ministerio de Justicia y sobre el estado actual del anteproyecto de Ley Código de Familia.

El Código de Familia vigente es conservador y obsoleto a la luz de nuestro proyecto socialista de inspiración martiana y desde las evidencias científicas disponibles. Por lo tanto requiere una actualización urgente que promueva la garantía de los derechos de un grupo numeroso de ciudadanas y ciudadanas cubanos que no nos sentimos representados en la letra y espíritu de la versión actual.

Tomando en cuenta la iniciativa legislativa que ustedes poseen como Diputados, les propongo la consideración de los siguientes aspectos:

  1. Redefinir el concepto de familia desde un enfoque diverso, con pleno reconocimiento de las uniones entre personas de ambos géneros, de igual género y de los derechos de las personas trans a constituir familias sin la necesidad de someterse a tratamientos médicos de transición de género.

  2. Reconocer a las familias monoparentales y monomaternales.

  3. Ampliar el matrimonio a la unión entre personas, independientemente del género, y garantizar los derechos que de ellos se derivan sin distinción alguna. Aunque en lo personal no apruebo el matrimonio por su carácter patriarcal y asimétrico, considero que es un derecho inalienable a cualquier ciudadano y ciudadana.

  4. Reconocimiento legal a las uniones poliamorosas, con igualdad de derechos.

  5. Garantía a la adopción por parejas del mismo género o por una sola persona, además de flexibilizar los mecanismos legales y burocráticos para hacer expedito este derecho.

  6. Establecer de forma explícita el derecho a las mujeres lesbianas a los procedimientos de reproducción asistida, así como a cualquier otra mujer que lo desee sin requerir la formalización legal de su relación con un hombre.

  7. Reconocimiento de los derechos reproductivos de los hombres sin que sea imprescindible la relación afectivo-erótica con una mujer.

  8. Redefinir la patria potestad y la guarda y cuidado hacia formas jurídicas más flexibles e individualizadas.

  9. Reconocer el derecho a una vida plena y segura hacia el interior de las familia de las personas que no se sienten identificadas con la identidad legal de género asignada al nacer. Incluye el normal desarrollo de las y los infantes con estas características.

  10. Hacer efectivo el compromiso de Cuba, como firmante de la Convención de Derechos del Niño y la Niña, de considerar al infante como sujeto de derecho y definir con claridad los marcos jurídicos en relación al maltrato infantil y el pleno derecho a recibir educación sobre la sexualidad con enfoque no binario (feminino/masculino) ni heteronormativo (lo heterosexual como norma e ideología).

  11. Incluir y definir los diferentes tipos de violencia en el marco de las familias, así como sus fundamentos para su prevención y atención diferenciada.

Estos son algunos de los elementos que convertirían realmente a nuestro Código de Familia en un instrumento actualizado, revolucionario y progresista, que requiere la realidad social cubana del siglo XXI.

Sin otro asunto,


Alberto Roque Guerra

aroqueg@infomed.sld.cu

aroqueg@nauta.cu



Matrimonios, patrimonios y otros demonios...

No podía dejar de escribir en mi bitácora sobre el Día del amor y la
amistad, más patriarcal y comercialmente conocido como Día de San
Valentín. Esta vez abordaré el tema del matrimonio, que no es nuevo ni
muchos menos, pero se reactiva por estos días desde las clarinadas
oficiales que promueven la supervivencia de una institución vetusta.
Las percepciones del matrimonio en Cuba han cambiado significativamente
en los últimos 56 años, todo ello gracias a nuevos derroteros globales
en relación uniones amorosas entre los seres humanos desde los valores
morales laicos occidentales y también a las propias dinámicas en que se
ha construido la sociedad cubana en tiempos de Revolución.
Cabe reconocer que en Cuba el divorcio se legalizó desde 1918 y desde
1959 hemos transitado desde el ideal burgués de la formalización de la
unión entre hombre y mujer hacia un incremento del número de divorcios y
de nuevas formas de unirse y conformar familias no basadas en el matrimonio.
Las razones son fundamentalmente económicas y se relacionan de forma
compleja con la crisis habitacional, a las migraciones internas y
externas, a una mayor equidad de género, entre otros factores.
También han emergido nuevas formas de parentescos con las que convivimos
a diario: familias con una sola madre, un solo padre, uniones de
personas transgénero, uniones de personas del mismo género y las uniones
poliamorosas de tres o más personas con un proyecto de vida
legítimamente consensuado.
Desde lo jurídico el marco sigue siendo estrecho, conservador y burgués.
Se reconoce en nuestra Constitución ¡Socialista! únicamente a las
uniones surgidas en matrimonio entre hombre y mujer. En las leyes que
de ella emanan se aboga por la entelequia de la igualdad de los
cónyuges, mientras en la práctica las relaciones de subordinación y
jerarquías siguen siendo la norma.
Estar heterosexualmente casado no genera automáticamente espacios de
libertad ni de felicidad. Muchas personas se casan por amor y otras no
necesitan de reconocimiento alguno que legitime su derecho a la
intimidad, al amor, al disfrute del placer sexual y a establecer
compromisos y proyectos de vida conjuntos.
El matrimonio sigue siendo fiel a su origen patriarcal y utilitarista y
ha quedado relegado fundamentalmente al reconocimiento y disfrute de los
bienes patrimoniales. Sus fundamentos abogan por una monogamia
hipócrita, contraria a las esencias y capacidad humanas de amar
simultáneamente a más de una persona. En ellos hay un doble rasero mucho
más exigente para las mujeres que genera las llamadas crisis de
infidelidad desde un marcado sentido de propiedad.
El matrimonio es un deseo del Estado también requerido por personas del
parejas del mismo género. Ese es un derecho incuestionable, pero me
opongo a que se mantenga una actitud acrítica hacia sus bases
patriarcales y que no se reconozcan jurídicamente a otras uniones,
también legítimas, incluyendo las relaciones poliamorosas con total
apego a la igualdad, la autonomía, la responsabilidad y la libertad de
cada persona.
El Estado debe garantizar el respeto a la libertad de cada sujeto adulto
para elegir responsablemente la manera en que desee asociarse afectiva y
eróticamente con otras personas adultas e intervenir solamente cuando
los derechos son vulnerados. No tiene derecho a meterse en la cama ni en
los modos en que las personas decidan amarse. De ser así, ame con
felicidad, pero todo el año. [Centro Habana, 14 de febrero de 2015]

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