lunes, 19 de diciembre de 2011

Privilegios heterosexistas, fundamentalismos nacionalistas y otros desmanes. [II]

Por: Alberto Roque Guerra

 

Estimado Manuel,

Ya me referí a sus privilegios heterosexistas y a sus fundamentalismos nacionalistas. En esta entrada quiero referirme a otros desmanes…
Causa preocupación que usted haya sido un profesional de derecho y que haya recaído en su persona la alta responsabilidad de ser fiscal. Cita usted sin ambages su experiencia profesional al relacionar la homosexualidad con los delitos sexuales. Imagino que se refiere a la época en que se penalizaba la homosexualidad en Cuba, complicado periodo  de la historia jurídica en nuestro país, puesto que hasta 1979 se penalizaban las relaciones sexuales entre  personas del mismo sexo, basadas en los artículos del Código Social Español de la época colonial.  Sin embargo, se mantuvo a la homosexualidad como delito de escándalo público y se penalizó su ostentación pública desde 1979 hasta 1997. Posteriormente se eliminó toda alusión a la homosexualidad en nuestra legislación y se equipararon las condenas para el abuso sexual infantil independientemente al género de la víctima y el victimario (antes de 1997 la condena era mayor cuando ambos eran del mismo sexo).
En cuanto a éste último acápite, estoy seguro entonces que usted debe haber comprobado que en los casos de abuso sexual infantil, la mayoría ocurre entre personas de diferentes sexos (heterosexuales) y que el papel corruptor de las personas homosexuales sobre la juventud son producto de su subjetividad y de su obsesión de estigmatizar a las personas por su orientación sexual.
Con demasiada frecuencia escuchamos durante estos debates e intercambios  que “todos somos iguales ante la Ley”, pero la realidad vivida por muchas personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros demuestra que no siempre somos iguales ante los jueces, los fiscales ni  ante los abogados encargados de la defensa.
Sé que muchas personas dirán que esta es la opinión de Manuel  y nada más, pero no veo en todo lo que dice nada de casual o aislado.  La interpreto como un llamado a trabajar con los operadores del derecho cubano en los temas relacionados con la sexualidad, en lo fundamental con las y los estudiantes que serán nuestros futuros juristas. También es primordial  denunciar cualquier interpretación inadecuada de las leyes y la necesidad urgente de actualizar la legislación cubana en todos los temas concernientes a los derechos humanos relacionados con la orientación sexual y la identidad de género.
Manuel todavía puede aprender lo que no aprendió en la Facultad de Derecho. La homofobia, como todas las discriminaciones, es nociva para su salud mental. Si no desea - o no quiere- aprender también es su derecho, pero deje al menos que la gente viva.